Fitbit está preparando un nuevo smartwatch. Tras haber adquirido Pebble y lanzado hace unos meses el Fitbit Ionic, que ha supuesto su primera incursión de manera directa en el terreno de los smartwatches (fruto de la imperiosa necesidad de dar una respuesta a un mercado hastiado de pulseras cuantificadoras), preparan ahora un dispositivo pensado para el gran público. Esto es, con menos características y, sobre todo, precio más reducido.

La empresa afronta en la actualidad una situación ciertamente complicada. Sus últimos resultados financieros –correspondientes al cuarto trimestre del año–, muestran un descenso que cae de los 6,5 millones de dispositivos vendidos el año pasado a los 5,4 en este último periodo, agravado con la perspectiva inicial de que tendría que haber sido especialmente relevante debido a la llegada hace unos meses del Ionic. Decepcionado con las ventas, el CEO de Fitbit, James Park, comentaba al respecto que su smartwatch "no estaba pensado para las masas, era un producto más específico", achacando a esto que las ventas no hayan marchado de la manera esperada.

No era un producto para las masas, realmente, porque no estaba cien por cien preparado para ser lanzado de manera masiva cuando Fitbit quería. Poca disponibilidad de aplicaciones, un sistema operativo que apuntaba maneras pero donde había mucho por hacer y unas funciones smart que lo dejaban muy por debajo de dispositivos como el Apple Watch. Su precio es la guinda del pastel: 350 euros por un producto incompleto que, a pesar de lo bueno, ha terminado por pasar factura y lo ha situado directamente fuera del radar de una gran cantidad de sus potenciales clientes. El fracaso en ventas se explica solo.

Nuevo smartwatch, nuevo enfoque

Con una primera toma de contacto que quizá fue demasiado ambiciosa para la inexperiencia en el campo de la compañía, quieren redimirse este año de cara a los clientes y, claro, a los inversores. Lo harán con un nuevo reloj, filtrado ahora la publicación Wareable. Este viene a dar respuesta a las declaraciones de Park, que comentaba sus movimientos para este año de la siguiente manera en su llamada con inversores tras la presentación de resultados:

Creo que la dinámica va a cambiar en 2018. Como se ha mencionado anteriormente, esperamos tener más oferta para las masas en el mercado.

Estas imágenes filtradas, que se pueden dar por verídicas, apuntan a que Fitbit lanzará dentro de no mucho este dispositivo, donde ahora parecen querer centrarse en la herencia recibida de Pebble. Con un diseño más agradecido, más variado y con un precio de venta más contenido, la empresa quiere conquistar con él lo que no ha podido con el Ionic. Todo ello sin renunciar a grandes cualidades, excepto el GPS.