"53 asesinadas por violencia de género machista en lo que va de año, pocas me parecen con la de putas que hay sueltas". "2015 finalizará con 56 asesinadas, no es una buena marca pero se hizo lo que se pudo, a ver si en 2016 doblamos esa cifra, gracias". "A mi me gusta follar contra la encimera y los fogones, porque pongo a la mujer en su sitio por parte doble". Estas son algunas de las frases que Berenguer Jordi Moya ha publicado en Twitter y por las que ha sido condenado a 2 años y medio de cárcel.

La Sala Penal del Tribunal Supremo ha aumentado la pena para el tuitero de dos años a dos y medio más una multa de 10.800 euros por delito de incitación al odio. La sentencia afirmó que "el contenido de las frases revela el carácter agresivo de las expresiones y la constatación del odio al ir referidas a situaciones en las que desea encontrar a mujeres a las que se refiere en términos agresivos en un contexto de género".

Al tratarse de una pena de más de dos años de cárcel, Moya deberá ingresar en prisión de forma inmediata. La sentencia es firme y no podrá recurrirse a no ser que se presente un amparo en el Tribunal Constitucional, donde se podría suspender la ejecución de la condena.

En un principio, la condena impuesta por la Audiencia Nacional señalaba un total de dos años de prisión: un año por delito de incitación al odio y otro por enaltecimiento del terrorismo. Además de los tweets contra los mujeres y a favor de los asesinatos, Berenguer Jordi Moya publicó en la red social comentarios como "ya no se ven atentados como los del 11S, estos de la Yihad no valen, si van a masacrar gente que lo hagan con estilo, vuelve Bin Laden".

A pesar de su gravedad, el Tribunal Supremo ha decidido absolver al tuitero de este delito porque sus comentaros fueron considerados como muy genéricos y "no implican la caracterización del delito de peligro en la medida en que no hay concreción del destinatario del acto que se enaltece o de la figura que se pretende reivindicar".

En el caso del delito de incitación al odio, sin embargo, los magistrados afirmaron que la condena es adecuada porque no se trató de un hecho puntual, incontrolado o involuntario, sino de unas intenciones claras por parte del tuitero. Asimismo, la justicia ha puesto de relieve la importancia de que los mensajes de odio fueran publicados en la red social, donde pudo tener una repercusión mayor. En el momento de las publicaciones, Moya contaba con alrededor de 2.000 seguidores en Twitter.

En otro mensaje analizado para su sentencia, el usuario de la red social compartió la fotografía de una mujer y añadió: "ya la he maltratado, tu eres la siguiente". En relación con el caso de Marta del Castillo, Moya describió a la chica desaparecida en Sevilla como "feminista y se tiró al río porque las mujeres se mojan por la igualdad".