Han sido capaces de sustituir a los llamativos tacones y a los tradicionales zapatos de trabajo. Hace algunos años era impensable imaginar que el mundo de las zapatillas llegaría al lugar que están ocupando hoy en día. Tanto así que el fenómeno ha llegado a recibir un nombre: sneakerhead. Un grupo de coleccionistas que pueden alcanzar una media de 150 pares de zapatillas de moda; una tradición que, pese a tener origen en los años 80 en Estados Unidos, es ahora cuando tiene su mayor eco de la mano de las grandes compañías de moda deportiva y sus colecciones exclusivas.

Esos cientos de modelos limitados, vendidos a los primeros compradores listados o que son afortunados en los sorteos, no suelen ser los destinatarios últimos de los modelos. De forma tradicional en eBay en el caso de Estados Unidos y otras muchas plataformas en el resto del mundo, estos modelos han tenido una segunda vida (normalmente a un precio mucho mayor) a través de los diferentes market places. Sin embargo, durante los últimos tiempos todas esas zapatillas han migrado a otro lugar. Ahora cotizan en bolsa, en el stock de las zapatillas raras.

Con sede en Detroit y fundada en 2015, Dan Gilbert entró en el mundo de la cotización en línea cuando adquirió de la mano de Josh Luber un market place de venta de zapatillas. Llamado Campless en primera instancia, pronto adoptó el nombre de StockX y buscaba emigrar del concepto simple de mercado secundario de zapatillas a mercado de valores en materia de moda. Tanto así que, con el tiempo, la startup de venta de zapatillas, y otros productos de moda exclusivos, ha dejado atrás su calificación de plataforma de venta y ya opera como toda una fintech.

Con certificados de autenticidad de los modelos disponibles, revisados uno a uno por los miembros del equipo, y bajo el anonimato de los que compran y venden, StockX ha conseguido algo que su antecesor eBay no lograba. Para vender algo, el ofertante tenía que lograr una buena calificación para que, al menos, los posibles compradores se fiasen de la veracidad del producto.

Listando como una bolsa de valores

La idea de StockX es que las zapatillas operen en una suerte de mercado de valores agregando los insides históricos de cada modelo. ¿Cuál ha sido el máximo alcanzado para unas Jordan 3?¿Y su precio más bajo?

Asimismo, conocer cuál ha sido su variación respecto al precio de salida que el vendedor original puso el producto, su fecha de salida al mercado y su precio original en tiendas. En términos generales, la estructura del "parquet de las zapatillas" funciona bajo las leyes de la oferta y la demanda. Cuando más limitado es el producto, más raro o escaso, mayor es su precio. Si, en algún momento, Nike sacase una nueva remesa de modelos de cualquier zapatilla el efecto sería a la baja del precio de aquellos que quedarían en segundo plano.

De esta manera, ahora mismo se pueden encontrar unas Adidas NMD HU Pharrell en rojo por 940 dólares y las mismas en amarillo por 1.610 dólares. Todo un juego bursátil que encuentra su límite en lo que los coleccionistas de zapatillas estén dispuestos a pagar o arriesgar.

Explicaba su CEO, en una entrevista a Engadget, que por norma general, el precio de las zapatillas siempre es variable y con un corto espacio de vida dentro de la plataforma, porque siempre entran nuevas remesas a la lista que hacen que el ciclo de ventas funcione continuamente.

No solo se limitan a zapatillas, aunque ocupen el 40% de su atención de mercado por la novedad y el gran número de compradores de este tipo de productos en los últimos años. Ropa, relojes y bolsos son otras de sus cuatro patas que funcionan con el mismo sistema de bolsas y mercados.