Probablemente sea uno de los unicornios menos comerciales, a nivel usuario que existen pero, al igual que le pasase a Slack, la tecnológica ha conseguido trascender a nivel comunicativo. Es el caso de Salesforce, la compañía de cloud y CRM con sede en California.

Su buena nueva es que sus directivos y fundadores apuestan por un futuro muy prometedor para la compañía; quizá demasiado. Su fundador, Marc Benioff y Parker Harris se han marcado un objetivo de facturación muy por encima de la media de las compañías del sector después de haber (casi) logrado la meta de los 10.000 millones de dólares a los 9 años de actividad. A Falta de un año para cruzar su límite, los analistas ya han establecido que la marca se logrará con creces en lo que respecta a ingresos, ganancias y proyectos.

En cualquier caso, la tecnológica no se quiere quedar ahí. Un tuit publicado en la cuenta de Harris ha dado una perspectiva de la ambiciosa marcha que quiere llevar la compañía cloud para los próximos 16 años.

Dividido por capítulos, la realidad es que los dos primeros están más que logrados. El problema estaría ahora en doblar su apuesta hasta 2022: ya no son 10.000 millones lo que se busca, sino los 20.000 millones. Y doblando de esta manera hasta llegar a 2034 con un claro objetivo de 60.000 millones sobre los papales de la facturación de la compañía.

Un ambiciosa idea que, para llevarse a cabo, debería mantener ciertos factores tal y como hasta ahora se han gestionado. Y no sólo eso, habría que aumentarlos de aquí a 16 años. Seguir como líderes del mercado en un sector complejo y con competencia por todas las esquinas ya es un reto en sí mismo. Procurar que sus resultados en bolsa sigan manteniéndose sin verse afectados por agentes externos o mantener contentos a los accionistas son puntos que se suman a su lista. El caso de Uber durante 2017 que, ni siquiera ha salido a cotizar a bolsa aún, deja patente que en cualquier momento todo se puede torcer para una compañía poderosa sólo con su nombre.

Salesforce se encuentra valorada en más de 1.000 millones y con casi 64 millones de dólares con origen en los diferentes fondos de inversión privados durante su vida operativa. Pese a esto, el objetivo marcado si estando muy por encima de la realidad hasta la fecha. Esos niveles de facturación ya son elevados para cualquier compañía; pero 60.000 millones ya son palabras mayores incluso para los más grandes de la historia. Microsoft, con todo su ecosistema de compañías y negocios, logró superar la barrera y situarse por encima de los 70 millones el año pasado. Y, aún así, las comparaciones son odiosas.