No hay muchas aplicaciones empresariales en marcha que se basen en el blockchain, o al menos, usos de la tecnología que vayan más allá la concepción idealizada de una serie de usos que no han terminado de aterrizar en entornos reales, al menos a gran escala. Ahora IBM y Maersk quieren cambiar las tornas de esta situación y van a poner en marcha una compañía para aplicar esta tecnología a usos reales que solventen algunos de los problemas de los sectores en los que operan.

Participada al 51% por Maersk y al 49% por IBM, la nueva compañía que ambas empresas van a poner en marcha busca estudiar la aplicación real y plausible del blockchain al transporte internacional de mercancías, al menos desde el punto de vista de los propios transportistas, puertos, oficinas de aduanas, bancos y el resto de partes interesadas en el rastreo de mercancías internacional, y de paso, acabar con todo el papeleo relacionado con las mismas: tracking digital basado en el blockchain que no pueda falsificarse y que pueda ser rastreado desde cualquier dispositivo.

Todo ello nace de una asociación previa entre IBM y Maersk en verano de 2016 para llevar a cabo una prueba conceptual del uso de blockchain en el transporte por mercancías: se trazó la ruta de un contenedor de flores que navegó desde Mombasa, Kenia a Rotterdam en los Países Bajos, algo que resultó todo un éxito y es que lo que definitivamente convenció a ambas compañías del potencial blockchain para el transporte de mercancías.

Dem momento se desconoce cuándo empezará a dar frutos esta nueva empresa, pero puede ser la primera irrupción a gran escala de esta tecnología, si además tenemos en cuenta que Maersk es la compañía de transporte de contenedores de mercancías más grande del mundo y cuyas operaciones están presentes en casi todo el globo.