Como veíamos adelantado el pasado mes de septiembre, Google ha realizado una fuerte apuesta por HTC –o, más bien, por su talento–, invirtiendo un total de 1.100 millones de dólares para hacerse con parte de una división móvil que no pasa por sus mejores tiempos en la firma taiwanesa. Esta compra ahora se confirma, llevándose consigo la compañía de Mountain View a 2.000 ingenieros del equipo de diseño de hardware.

Se los lleva de manera figurada, pues estos no se moverán de Taiwán, un enclave que se ha convertido en estratégico para la empresa californiana a la hora de desarrollar sus productos. El paso para Google es enorme, y así lo destaca Rick Osterloh, vicepresidente sénior de hardware, en un nuevo comunicado.

Estoy encantado de que finalmente hayamos cerrado nuestro trato con HTC, y damos la bienvenida a un equipo increíblemente talentoso para trabajar en productos todavía mejores y más innovadores en los años venideros.

Un paso de gigante para Google

Como bien destaca Osterloh, el equipo de HTC implica "traer décadas de experiencia" en el campo del hardware, algo que Google necesita como agua en mayo si quiere equipararse lo más rápido posible al resto de grandes fabricantes actuales. Este será el tercer año de la compañía desde que decidieran comenzar a fabricar y comercializar una gama propia de productos físicos, un 2018 en el que se esperan ver grandes avances por parte de una empresa con capacidad de sobra para conseguir lo que se proponga.

Mientras que ya se deja ver una clara pauta en Google que marca el camino que seguirán sus siguientes productos, aún falta ese impulso que posicione a la marca como referente en el segmento del hardware. El Pixel original y el Pixel 2, si bien han sido dispositivos que claramente podían haber tenido un hueco en la parte alta del mercado, no han terminado por convencer a unos consumidores que siguen confiando en otras marcas con más historia y experiencia detrás.

Google acaba de comprar a golpe de talonario parte de ese bagaje adquirido a lo largo de los años, quedando ahora por ver qué es capaz de hacer con ello y si llegan a tiempo para poner en marcha todos los engranajes que posibiliten el anhelado salto cualitativo y cuantitativo durante el presente curso. Lo sabremos a ciencia cierta dentro de unos meses.