El objetivo de acabar con el silencio en cuanto a los acosos sexuales es que se haga justicia y que se intente hacer todo lo posible para evitar futuros casos. Las denuncias han estado focalizadas en Hollywood en los últimos meses, pero desde mucho antes se alertó de una situación de sexismo en diferentes compañías. Silicon Valley, el oasis empresarial, fue puesto en el punto de mira después de declaraciones de víctimas que contaron sus experiencias en Uber o 500 Startups. Pocas quedaron sin ser salpicadas y después de que los casos salieron a la luz, los esfuerzos parecen estar centrados en evitar que se repitan.

Al menos eso es lo que está pasando en Microsoft, una de las compañías tecnológicas más influyentes, la cual ha anunciado este martes 19 de diciembre las nuevas medidas para evitar el acoso sexual en el ambiente laboral.

La iniciativa se centra en un requisito vigente en muchas empresas en Estados Unidos, los llamados acuerdos de arbitraje. Esta medida obliga a los empleados que realizan una acusación de acoso sexual a someterse a un arbitraje por parte de la compañía con el objetivo de que la acusación no llegue a la justicia ni se tenga conocimiento del mismo fuera de la empresa. En la mayoría de los casos, las denuncias quedaban en agua de borrajas y no se llegaba a una investigación.

A partir de ahora, la compañía ha eliminado estos acuerdos para conseguir que todas las acusaciones pasen por la vía legal si es necesario y si así lo demanda la víctima de acoso o agresión sexual. "El silenciamiento de las voces de las personas claramente ha tenido un impacto en la perpetuación del acoso sexual", afirmó Brad Smith, presidente y director jurídico de Microsoft, en The New York Times.

Esta iniciativa por parte de la compañía se une a los esfuerzos de dos senadoras, la republicana Lindsey Graham y la demócrata Kirsten Gillibrand, quienes han propuesto que se apruebe una ley que prohiba el arbitraje forzado en las compañías. "Sin el secreto de los acuerdos obligatorios de arbitraje, los depredadores en serie tendrán menos probabilidades de seguir subiendo en la escala corporativa y los empleados no se verán obligados a guardar silencio sobre el acoso que han enfrentado en el trabajo, lo que es bueno para los empleados y bueno para los negocios", señaló Gillibrand en un comunicado.

Más de la mitad de los trabajadores en Estados Unidos están sujetos a estos acuerdos de arbitraje, según el Economic Policy Institute. El problema principal radica en que, en la mayoría de los casos, los resultados se inclinan a favor de las empresas en lugar de a las víctimas de los acosos. Según Brad Smith, estos cambios en el hasta ahora panorama actual podrán dar a voz a las personas que acusen a compañeros de trabajo. "Es el tipo de paso que puede marcar la diferencia", destacó.

Microsoft ha querido poner fin a las acusaciones que le ponían en el punto de mira del acoso sexual por presuntamente obligar a trabajar juntos a una demandante y a su presunto acosador. Al respecto, la compañía afirmó que "trabajamos duro para crear un ambiente de trabajo seguro para cada empleado" y que habían apoyado a la víctima de acoso.

Con esta nueva iniciativa, parece ser que Microsoft va a pasar del dicho al hecho y que pretende acabar con la ola de denuncias en diferentes sectores posicionándose como una de las primeras empresas tecnológicas en llevar a cabo medidas que eviten el acoso y apoyen a las víctimas.

Facebook anunció sus nuevas reglas sobre esta problemática el pasado 8 de diciembre y señalaron que no permitirán situaciones de acoso, intimidación u hostigamiento a los empleados, además de estrictas medidas disciplinarias que pueden incluir el despido.