Después de las quejas por la reducción del rendimiento de los iPhone 5SE, 6/6+ y modelos posteriores tras la instalación de iOS 11, Apple ha reconocido esta falla y ha explicado el porqué.

Un estudio del benchmark Geekbench arrojó que el problema estaría provocado por el sistema de energía del nuevo sistema operativo, lo que explicaría que algunos dispositivos funcionen más lentos dependiendo de la antigüedad de la batería.

Apple ha revelado este miércoles 20 de diciembre que pretenden extender la función de estabilización de la batería a más iPhones y que centrarán los esfuerzos en suavizar los picos de consumo de energía altos que pueden causar problemas con las baterías más antiguas. Específicamente, la compañía ha anunciado que la solución podría estar en la aceleración de la unidad central de procesamiento (CPU) para evitar que los dispositivos se apaguen de manera inesperada.

"Nuestro objetivo es ofrecer la mejor experiencia para los clientes, que incluye el rendimiento general y la prolongación de la vida útil de sus dispositivos", afirmó la empresa de Cupertino para TechCrunch, y añadieron que las baterías de iones de litio son menos capaces de afrontar las demandas de corriente en bajas temperaturas o cuando tienen más antigüedad. Estos aspectos pueden provocar que los teléfonos se apaguen inesperadamente para proteger sus componentes electrónicos, según Apple.

El año pasado lanzamos una función para iPhone 6, iPhone 6s y iPhone SE para suavizar los picos instantáneos solo cuando es necesario para evitar que el dispositivo se apague inesperadamente durante estas condiciones. Ahora ampliamos esa función al iPhone 7 con iOS 11.2 y planeamos agregar soporte para otros productos en el futuro.

La declaración de Apple ha tenido lugar después de que los fallos pusieran en el punto de mira una posible estrategia de la compañía para reducir el rendimiento de los iPhones más antiguos y así obligar a los clientes a renovar sus dispositivos.