Que Mario sea el icono más reconocible de Nintendo, la multinacional japonesa de videojuegos, no le pasa inadvertido a nadie. Este personaje fue diseñado por Shigeru Miyamoto en 1981 y, al comienzo, se llamaba Jumpman, pero en 1983 le cambiaron el nombre al que hoy tiene como homenaje al que era dueño por entonces de las primeras oficinas de la compañía en Estados Unidos, Mario Segale, quien se parecía al fontanero bigotudo. Hasta ahora, ha protagonizado o aparecido en unos dos centenares de videojuegos, en un filme de acción real (Super Mario Bros., Annabel Jankel y Rocky Morton, 1993) y otros de animación y en series televisivas; y Universal está planeando realizar otra película animada, de gran presupuesto, y que se estrene lo más seguro en el verano de 2020.

Lo último que este personaje en el cine es un fan film elaborado en 2015 por NDY, un animador de source filmmaker, es decir, alguien que se entretiene componiendo películas con recursos de los videojuegos y un software específico para dicha labor, y que no es la primera vez que se sirve de la imaginería de Nintendo. El cortometraje se titula Mario’s Nightmare, y trata sobre cómo Bowser, el villano habitual, les estropea un picnic a Mario, su hermano Luigi, la princesa Peach y el dinosaurio Yoshi al lanzar uno de sus ataques. Pero no todo es lo que parece, y la animación se muestra lo suficientemente lustrosa como para que este corto haya conseguido acumular más de veintiocho millones de visualizaciones en YouTube en menos de dos años. Juzgad por vosotros mismos si merece la atención que le prestan los internautas.