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"Comer nueces hará que eyacules como un auténtico toro salvaje". Así titulaba un medio digital de extrema derecha una noticia sobre los supuestos beneficios de estos frutos secos en la calidad del semen. El artículo pronto se viralizó en redes sociales, donde otros periódicos ya habían dado a conocer anteriormente las presuntas ventajas de estos alimentos sobre los espermatozoides. El problema, como suele suceder en muchas ocasiones, es que no es oro todo lo que reluce.

Las recientes informaciones periodísticas se basan en un artículo científico publicado en la revista Heliyon el pasado mes de febrero. ¿Y por qué salta ahora la noticia? La razón es sencilla: hace solo unos días, la organización Nueces de California, promovida por la industria alimentaria de la región estadounidense, publicó en YouTube un vídeo donde promocionaba el estudio realizado por la Universidad de Delaware. En particular, esta investigación se centraba en el análisis de la eficacia que podría tener sobre la calidad del semen una dieta rica en dichos frutos secos, en la que se consumían 75 gramos diarios de nueces.

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Los resultados del trabajo muestran que la ingesta de dichos alimentos se relacionaba con una mejora en la movilidad y morfología de los espermatozoides, pero no en un parámetro denominado vitalidad. Sin embargo, el estudio no se realizó en hombres, sino que el grupo de Patricia A. Martín de León analizó el esperma de ratones, por lo que sus conclusiones no son extrapolables directamente a los seres humanos. La investigación fue apoyada por la misma entidad que luego publicitó el artículo científico en YouTube, Nueces de California, conocida en inglés como California Walnut Commission. Según la nota de prensa que enviaron a los medios en febrero, la organización no aportó financiación para la realización del estudio de Delaware, pero sí donó las nueces que fueron empleadas en los experimentos.

El estudio publicado en Heliyon servía en realidad como punto y final de una tesis defendida meses atrás por una de las coautoras del trabajo, Lauren S. Coffua. El trabajo fue dirigido por la propia Patricia A. Martín de León. Su investigación ha permitido postular una posible hipótesis acerca de los beneficios que tendrían las nueces en la calidad del semen, al menos en el caso de los ratones. Según señalan en el trabajo en Heliyon y en la tesis doctoral, los animales de laboratorio mostraron una disminución en un proceso conocido como peroxidación lipídica, que puede llegar a afectar a los espermatozoides murinos. Este mecanismo explicaría los supuestos beneficios que aparentemente tendría una dieta rica en nueces sobre el esperma, según se había observado hace cinco años en seres humanos de forma muy preliminar.

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En 2012, otro grupo de científicos de la Universidad de California (Los Angeles) publicó un artículo en la revista Biology of Reproduction. Su investigación consistió en analizar el impacto que tenía introducir la misma cantidad de este alimento, un suplemento de 75 gramos diarios de nueces, en la dieta de 117 hombres, con edades comprendidas entre los 21 y los 35 años. Los investigadores vieron que las personas que consumían estos frutos secos presentaban mejores resultados en relación a la vitalidad, movilidad y morfología de sus espermatozoides frente a aquellos que no los ingerían. Este trabajo más antiguo también contó con la colaboración de Nueces de California, que incluyó sus resultados, junto con los de Delaware, en el reciente vídeo en YouTube. California Walnut Commission también aportó a los científicos de Los Angeles los frutos secos necesarios, como indican en el artículo.

Lo que precisamente hace el trabajo más reciente, publicado en la revista Heliyon, es aportar una hipótesis que explicaría por qué se vieron esos beneficios preliminares en humanos hace cinco años. Sin embargo, la evidencia científica sobre las ventajas que confieren estos alimentos es muy limitada, ya que se trata únicamente de dos investigaciones, en las que se analizan especies diferentes y con muestras bastante reducidas. Según explica a Hipertextual Silvia González, biotecnóloga especializada en Biología reproductiva, "es cierto que las nueces presentan ciertos antioxidantes que se ha visto que reducen mucho la oxidación, pero de ahí a decir que te van a hacer más fértil hay un trecho". La especialista consultada pide "cautela" ante los resultados publicados, ya que la evidencia disponible no establece que por el hecho de comer nueces mejore la calidad del semen, un conjunto de características en las que influye especialmente el estilo de vida, según González. Por lo que sabemos hasta ahora comer nueces no va a hacer que mejoren ni la eyaculación ni la fertilidad. Y menos que los hombres que consuman estos frutos secos se conviertan en "auténticos toros salvajes".