Uno de los escenarios más llamativos de la divertida película que es Thor: Ragnarok, obra del neozelandés Taika Waititi (Lo que hacemos en las sombras), tercera protagonizada por el Dios del Trueno en el Universo Cinematográfico de Marvel y que se estrenó a finales del pasado octubre en medio mundo, es el peculiar planeta Saakar, en el que acaba Thor (Chris Hemsworth) en compañía de Loki (Tom Hiddleston) tras su primer encontronazo con Hela (Cate Blanchett), y donde se efectúan luchas de gladiadores patrocinadas por el Gran Maestro (Jeff Goldblum), cuyo contrincante preferido e imbatible no es otro que Hulk (Marc Ruffalo).

Allí, este hombretón verde y furibundo cuenta con una lujosa suite para él solo, o al menos, todo lo lujosa que puede ser en Saakar pues, según explica el diseñador de producción Dan Hennah, que se hizo con un Oscar por el mismo trabajo en El Señor del Anillos: El retorno del Rey (Peter Jackson, 2003), es “un lugar que recolecta desechos espaciales y, básicamente, nada crece allí”, y “los restos se reutilizan para crear edificios” y otras cosas. Por ejemplo, la cama en la que duerme Hulk, una mandíbula monstruosa y gigantesca, con diversas tallas incomprensibles, sábanas, colcha, cojines y un tul de decoración. Este excéntrico mueble, tanto como la propia suite, luce un aspecto que cuadra muy bien con el carácter insólito y colorido del planeta.

thor: ragnarok
Jasin Boland - Marvel Studios

“Sakaar es retro y está fuertemente influenciado por el arte del cómic que Jack Kirby hizo en los años sesenta, setenta y ochenta”, expone el diseñador. No obstante, hay que dejar muy claro para evitar confusiones que Kirby falleció en 1994 y que, si bien el psicodélico planeta fue concebido para los comics de Planet Hulk (Greg Pak y Carlo Pagulayan, 2006-2007), el estilo visual del dibujante ha influido de manera notoria en ellos, tanto como en la labor de Hennah. En la suite donde se alza cama tan enorme, construida en los Village Roadshow Studios del estado australiano de Queensland con la directriz de que todo lo visible allí sea de las dimensiones de Hulk, se combinan en especial los colores rojo y blanco para que contrasten con su morador verde, que no tendría más remedio que estar cómodo en un lecho tan formidable.