¿Qué hacer cuando la competencia tiene acceso a los mismos componentes de hardware que tu? Realmente aprovechar que también tienes control del software. Es justamente lo que Apple ha intentado a lo largo de los años pero es con dispositivos iOS donde realmente la condición se ha cumplido y les ha permitido dominar cada vez más, en términos de innovación, ventas, monetización y liderazgo general en el ecosistema post-PC.

Ahora Ming-Chi Kuo conocido analista de la firma consultora KGI ha determinado que gracias a las nuevas características en fotografía como la iluminación de retratos o la tecnología true depth capaz de detectar rostros, inclusive a muy baja luz, disponible en los iPhone 8 y iPhone X respectivamente, pone a la competencia dos años y medio atrás de Apple, tiempo que tardarán en replicar dichas funcionalidades.

En la nota compartida a inversores, Kuo asegura que tiene plena confianza en que Apple dominará el mercado de smartphones de alta gama durante 2018 y 2019, con un crecimiento importante aún considerando los supuestos problemas para cumplir la inmensa demanda que aparentemente tendrá el producto en los próximos meses. De hecho KGI ajustó previsiones del iPhone X de 40 a 35 millones de unidades vendidas durante 2017, no por falta de interés, sino por la capacidad y velocidad de producción.

Apple ha dado pasos importantísimos, cada vez más grandes en términos de calidad, capacidad y funcionalidades de la cámara de sus smartphones. En nuestro análisis del iPhone 8 explicamos que la compañía está creando la edad de la fotografía computacional, donde gracias a las capacidades del procesador A11 Bionic, algoritmos y funciones del sistema operativo, es posible generar imágenes de alto rango dinámico de forma automática, predecir el momento en que se presionará el botón para tomar foto, hacer post-procesado de colores, eliminar el ruido de las imágenes a nivel hardware, crear efecto bokeh combinando imágenes de dos lentes o simular efectos de iluminación, todo en tiempo real.

Debido a que la competencia de Apple, es decir todas las compañías que producen y venden teléfonos Android, no tienen control sobre el desarrollo del sistema operativo y tampoco sobre los procesadores que generalmente se incluyen en sus smartphones, están a la merced de terceros para poder adoptar nuevas funcionalidades, poniéndolos en una fuerte situación de desventaja.