Luego de una sorprendente primera temporada y una segunda divertida hasta el llanto, Club de Cuervos regresa a Netflix con una temporada madura, evolucionada, cohesionada y de gran, gran calidad. Esta serie, la primera producción de Netflix completamente mexicana, ha demostrado año tras año que los creadores de la misma saben hacer muy bien las cosas.

Aunque no haremos spoilers de la temporada es necesario que hayas visto las primeras dos para comprender el punto de partida de esta tercera entrega, así como los comentarios. Eso sí, te recomendamos no seguir leyendo si no has visto las dos primeras temporadas si no quieres enterarte de algo antes de lo debido.

La alianza de los Iglesias

Recordemos que la segunda temporada termina con los hermanos Iglesias unidos y a la cabeza del equipo de los Cuervos de Nuevo Toledo. Con su asenso ganado y maquinado desde las más altas esferas de la liga de futból, el equipo y los presidentes del club se enfrentan a nuevos retos y nuevos enemigos.

Decir que los niños Iglesias están "unidos" es mucho decir. Ya desde los tráilers de la temporada veíamos las vicisitudes a las que se enfrentarían Salvador e Isabel con la complicada situación del equipo y sus dispares formas de liderazgo. Esto, por supuesto, se traduce en una trama completamente hilarante pero además muy inteligente al darle un revés a la fórmula de las dos anteriores entregas, aprovechando lo mejor de las historias y de los personajes.

El viejo conflicto entre los hermanos Iglesias sigue siendo el punto de partida de las historias que nos cuentan en esta temporada. Además, se le unen una serie de eventos que sólo enriquecen la historia y la hacen mucho más divertida, podría decirse, incluso, que mucho más que las dos anteriores temporadas.

Derribar un mito

Como historia de fondo nos cuentan también los inicios del emporio Iglesias y cómo Salvador Iglesias padre construyó el legado que dejó a sus conflictivos hijos. A lo largo de los diez episodios que conforman la temporada nos muestran desde dónde comenzó don Salvador a construir sus empresas, su prestigio y por supuesto el equipo de los Cuervos.

Esto le da mucho más trasfondo a los personajes y a la historia en sí. Aunque Club de Cuervos es un título de comedia logra ser totalmente entrañable y reflexiva, incluso en los momentos más chistosos e hilarantes. La riqueza de sus críticas a prácticamente todo la convierten en una serie irreverente, ácida y compleja.

Los hermanos Iglesias se verán en la necesidad de derribar el mito de don Salvador Iglesias para poder hacer su propia historia y, al mismo tiempo, tendrán que luchar contra muchísimos enemigos que quieren arrebaterles todo.

Política y fútbol

Club de Cuervos desde la primera temporada ha sido un espejo y sátira de los peores vicios del mundillo del fútbol profesional. Como se trata de un negocio millonario en donde participan distintas esferas sociales y se conjuntan lo mejor y lo peor de las mismas, los creadores de la serie tienen mucha tela de donde cortar y no se van por el camino fácil. Por el contrario, se llenan hasta el cuello de los temas más discutidos de este deporte y de las políticas y personajes que son parte del mismo.

Por otro lado, el tema del que hacen uso para esta temporada es la política. Otro gran tópico donde figuran las mañas más feas detrás de las campañas y partidos políticos que los creadores de la serie aprovechan para satirizar a sus anchas. Futból y política se unen para darnos episodios y momentos inolvidables e hilarantes.

Lo mejor: los personajes

Los protagonistas de la serie: Mariana Treviño y Luis Gerardo Méndez, como en las anteriores entregas actúan de forma magnífica al dar vida a Isabel y Salvador Iglesias Jr., respectivamente. Tanto Hugo Sánchez (Jesús Zavala) e Isabel Cantú (Melissa Barrera), así como los demás personajes que ya conocimos y los que se unen en esta entrega dan muestra de una gran calidad en la actuación y lo más difícil: para la comedia.

La evolución de los personajes con sus conflictos profesionales y personales crean una excelente temporada que nadie debe perderse. Ojo: incluso los que no gustan del fútbol. En verdad no es requisito que este deporte guste a todo aquel que quiere disfrutar de Club de Cuervos, por supuesto tiene sus bromas locales y referencias, pero definitivamente se puede disfrutar de la serie sin saber de fútbol pues lo más importante en la serie es la comedia y esta llega en forma de situaciones que tocan hasta al más apático de este deporte.

Así pues, no queda más que entregarte a los 10 nuevos episodios de Club de Cuervos (otro título destacado de los estrenos en Netflix en este mes de octubre) y divertirte a lo grande.