La guerra por las aplicaciones de coordinación de equipos en el ámbito laboral verá reforzada la presencia de la que aspira a convertirse en una de las principales herramientas a corto plazo. Microsoft Teams, anunciado el pasado mes e de noviembre, pasará a sustituir de manera completa a Skype for Business en un movimiento de unificación de fuerzas para luchar contra la todopoderosa Slack.

El servicio de Microsoft integra sincronización con Office 365, además de contar con algunas herramientas para videochat que son especialmente atractivas para los grupos de trabajo que necesiten hacer uso de este tipo de conexiones más a menudo. Además, la compañía está trabajando en diversas soluciones de inteligencia artificial para implementar en la plataforma.

Sumado al gran músculo en base de usuarios con los que cuenta Microsoft, parece ser un rival con el cual Slack deba tener cuidado –al menos, mucho más que con apuestas que parece que llegarán pronto, como la de WhatsApp–. De hecho, al saberse el anuncio de Teams el pasado año, Slack ya contestó escribiendo una carta abierta a la empresa de Bill Gates en la que se hacían referencia a este nuevo competidor.

No vais a crear algo que la gente realmente ame haciendo una gran lista de las características de Slack.

Esta entre otras muchas, es una de las frases que se pueden leer en el mensaje que dejaron para Microsoft. La realidad es que a día de hoy parece complicado que alguien consiga arrebatar el trono a una aplicación tan instaurada y que tiene a tantos equipos trabajando a diario con ella como Slack, pero en un panorama tecnológico que no deja de cambiar, debemos conceder al menos el beneficio de la duda. Cosas más difíciles se han visto.