Quedan apenas semanas para que Madrid se llene de Renault ZOE, 100% eléctricos, cortesía de la compañía de coches y Ferrovial. Ambas entidades firmaron un acuerdo el pasado julio para entrar de lleno en el mercado del alquiler de coches en la ciudad por minutos; un sistema similar al de Car2Go y Emov, propiedad de Daimler y Citroen respectivamente.

La llegada, que se espera a lo largo de octubre, ya cuenta con el visto bueno del Ayuntamiento de Madrid según ha podido saber El Economista. Además, el acuerdo entre ambas compañías ha dejado claro el papel que tendrán en la nueva firma conjunta: Renault será el proveedor de coches, mientras que Ferrovial estará encargado de la instalación y control de los puntos de carga. La nueva propuesta de Renault seguirá el modelo de recarga de Emov y Car2Go: llevará los vehículos sin batería a los puntos de carga y luego los devolverá a las zonas con menos volumen de coches.

El funcionamiento será practicamente igual al de las compañías vecinas: a través de la aplicación se podrá desbloquear el uso de cada uno de los vehículos. Los datos de cuántos coches estarán disponibles el día de su estreno, además de las zonas donde estarán operativos no ha trascendido. Es de esperar que comiencen en la almendra central de Madrid, es decir, dentro de la M-30 para luego expandirse por los barrios periféricos al igual que ha hecho Emov desde sus primeros días de actividad. Car2Go, por su parte, se mantiene dentro de los límites del aro central. Como mínimo, y para poder hacerle frente a las dos empresas que ya operan, Renault debería comenzar con una flota de 500 coches que, aún así, seguiría siendo inferior a las de Emov y Car2Go, pero suficiente como para hacerse ver en las calles de la ciudad. Por otro lado, uno de los temas principales será el precio de salida: a día de hoy Emov tiene un precio por minuto de 0,24 euros, comparado con los 0,21 euros de Car2Go. La diferencia reside en la capacidad que tienen ambos vehículos: cinco versus dos personas.

¿Y BMW?

Lo anunciaron en mayo de 2016 y se les lleva esperado desde entonces. BMW lanzaba ReachNoow, su propio servicio de carsharing con modelos Mini y Serie 1 en algunas ciudades de Europa. Según trascendió en aquel momento, España era uno de sus objetivos principales con Madrid a la cabeza, -la normativa de aparcamiento en Barcelona sigue impidiendo la entrada de este tipo de compañías-.

En cualquier caso, de establecerse la enseña alemana en España ya serían cuatro las compañías trabajando en la ciudad. Quedaría entonces la misma cuestión en el aire: el aparcamiento. Más coches significa menos huecos en la ciudad, especialmente en el centro de la misma. Incluso Car2Go, la más antigua de todas, se vio en la obligación de llegar a acuerdos con aparcamientos en el centro de la urbe para reducir los tiempos de aparcamiento. Habrá que esperar para ver cómo se resuelve esta cuestión, en la que el consistorio liderado por Carmena tendrá mucho que decir.