Pablo Emilio Escobar Gaviria. Para algunos, el Robin Hood de Medellín; para otros, el narcotraficante más temido de todos los tiempos. El colombiano líder del cartel de Medellín necesita pocas presentaciones, y su vida ha sido llevada a la televisión y al cine en diversas ocasiones. Sus contribuciones para combatir la pobreza con la construcción de colegios, iglesias u hospitales le convirtió en un salvador para algunos, mientras que para otros Escobar será recordado por el asesinato de unas 4.000 personas, entre las que se encuentran políticos, policías y miembros de carteles rivales.

Además del capital reunido por el narcotraficante, calculado en unos 15.000 millones de dólares, algunas producciones han llevado a la pantalla ciertos aspectos de la vida de Escobar, como su relación con su familia o sus extravagancias. La Hacienda Nápoles es una de las más conocidas por tratarse de un zoológico privado con cebras, pumas, elefantes y jirafas, entre otras miles de especies, y donde organizaba grandes fiestas.

La vida de Pablo Escobar ha sido motivo de interés y polémica desde su muerte en 1993 y la industria del cine ha llevado a cabo varios proyectos para explicar ciertos aspectos de la trayectoria del que se convirtió en el narcotraficante más famoso de todos los tiempos. Netflix produjo la serie Narcos sobre el ascenso y la caída de Escobar hasta su segunda temporada. Este viernes 1 de septiembre se estrenarán los nuevos capítulos, esta vez centrados en el cartel de Cali después de la muerte del narcotraficante.

El brasileño Wagner Moura fue el encargado de interpretar a Pablo Escobar en las primeras dos temporadas de la serie. Además de aprender español, Moura tuvo que subir 18 kilos de peso para lograr un mayor parecido con el narcotraficante. En una entrevista con The New York Times, el brasileño afirmó que fue una gran experiencia protagonizar la serie de Netflix pero que se sintió aliviado de haber acabado el rodaje para "regresar a mi antiguo peso. Ese no era mi cuerpo".

Moura consiguió aprender español y adoptar las expresiones de Colombia, pero no consiguió deshacerse del todo de su acento brasileño, motivo por lo que fue criticado por algunos seguidores de la serie. Pablo Escobar, nacido en Antioquia, tenía un acento paisa muy marcado y, aunque en ocasiones estereotipado, sí se consideró necesario para la interpretación.

Para el colombiano Andrés Parra, el acento no fue un problema. La telenovela Escobar: el patrón del mal lo convirtió en Escobar de 2009 a 2012 para la serie producida por Caracol Televisión. Esta interpretación acabó convirtiéndose en una parte importante de la vida del actor y los seguidores de la serie le llegaban a gritar "¡Pablo!" por la calle, en lugar de su nombre original.

Salir en pantalla como el narcotraficante más famoso de todos los tiempos tiene sus consecuencias y, tres años después de iniciar la serie de Caracol, Andrés Parra quiso evitar encasillarse en el mismo personaje y cambió de aires.

"Yo odié y amé a Pablo Escobar. Grabé su voz en el celular, tenía fotos. Pero una vez terminado todo, las borré, escondí los libros de mi casa. Él [Escobar] me salía hasta en la sopa", dijo para el canal Mega.

Andrés Parra ha podido desarrollar durante todo el tiempo que duró Escobar: el patrón del mal un diccionario sobre las palabras más utilizadas por el narcotraficante como "verraco", un sinónimo de enojado, "gallinacear" (coquetear) o "mamar gallo" que significa molestar.

En su proyecto más reciente, el colombiano ha pasado de centrarse en el personaje de Escobar a estudiar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para la serie El Comandante, producida por Sony Pictures Television.

Javier Bardem, contra los estereotipos

Este miércoles 30 de agosto ha salido a la luz el primer tráiler de Loving Pablo, la película de Fernando León de Aranoa (Los lunes al sol) con Javier Bardem y Penélope Cruz. El matrimonio interpretará a Pablo Escobar y a la periodista Virginia Vallejo, autora del libro en el que se basa la producción, Loving Pablo, Hating Escobar.

La película está centrada en el ascenso y caída del narcotraficante a partir de su relación con Vallejo, la cual fue una figura clave en la historia porque fue "la que entrenó a Escobar y le enseñó a usar los medios para comunicarse, cómo tratar con la prensa, cómo dirigirse al público", explicó Penélope Cruz en Deadline.

El ascenso y caída del narcotraficante se ve en la película desde los ojos de Virginia Vallejo y pone de relieve las diferentes opiniones sobre la persona conocida por un lado como el salvador y por otro como un despiadado asesino.

Esta interpretación no ha sido algo inesperado para Javier Bardem. El actor español afirmó que lleva intrigado con el personaje desde 1998 y que a pesar de que le habían ofrecido papeles de Escobar, Bardem los había rechazado porque los proyectos se centraban en estereotipos del narcotraficante.

La interpretación de Bardem todavía no ha llegado a la pantalla grande, pero si algo podemos esperar de la película de Fernando León de Aranoa es que no es la típica imagen de Pablo Escobar.

El paraíso perdido

Ser la sobrina de Pablo Escobar puede conllevar ciertos privilegios, pero también muchos peligros. El actor Josh Hutcherson (Los Juegos del Hambre) fue completamente consciente de ello en Escobar: Paradise Lost donde interpreta a un norteamericano que se enamora de la sobrina del narcotraficante colombiano.

En la película dirigida por Andrea di Stefano, el actor Benicio del Toro interpreta las dos caras de Escobar: desde el hombre considerado como el Robin Hood en barrios de Medellín, hasta uno de los personajes más temidos y que Hutcherson acabará sufriendo de primera mano.

Llevar a la pantalla grande a una persona con dos caras siempre tiene es una complicación añadida y, ante todo, es necesario conocer la historia del personaje. Para del Toro, estudiar la trayectoria de Pablo Escobar le causó tristeza, ya que el actor lo considera como un hombre con "mucho talento y con grandes habilidades para los negocios pero en lugar de ponerlos al servicio de lago positivo, decidió convertirse en uno de los criminales más reconocidos del mundo", explicó en entrevista.

Ponerse de pleno en la piel de un hombre tan famoso en la historia como Pablo Escobar es un gran reto para los artistas. Además de entender la complejidad del personaje y sus diferentes caras, los actores deben interpretar a un personaje del que se tiene mucha información y mucha documentación sobre su físico, gestos o expresiones.

Los actores que han protagonizado las películas sobre la vida de Pablo Escobar han tenido que entrar de pleno en la trayectoria del personaje. Sin embargo, el cine y la televisión han traído muchas otras producciones sobre la influencia del colombiana en otros traficantes de droga en la última mitad del siglo XX.

Barry Seal, el piloto de Escobar

Barry Seal fue uno de los escogidos por el cartel de Medellín para transportar droga de Colombia a Estados Unidos. De ser un piloto comercial, Seal acaba trabajando para uno de los carteles más poderosos, y sus ingresos acaban aumentando al igual que su riesgo de ser encarcelado.

La película protagonizada por Tom Cruise llegará a los cines este próximo 1 de septiembre y en los negocios entre el piloto y el cartel no falta Pablo Escobar, llevado a la pantalla por el actor Mauricio Mejía.

El hombre de confianza de Escobar

George Yung, interpretado por Johnny Depp, empieza vendiendo marihuana en las playas de California durante los años 70 y acaba traficando cocaína para Pablo Escobar y siendo adicto a la droga que comercia.

Blow está basada en el libro De cómo un muchacho de un pequeño pueblo hizo 100 millones de dólares con el Cartel de Medellín y de cómo lo perdió todo y muestra lo difícil que es conseguir dinero con el narcotráfico pero las consecuencias que traen estas actividades delictivas.

La vida de Yung se va deteriorando poco a poco y uno de los aspectos más interesantes de la película, también protagonizada por Penélope Cruz, es su personalidad poco violenta en comparación con otros narcotraficantes como Escobar.

Tres Caínes

La historia de los hermanos paramilitares Carlos, Vicente y Fidel Castaño se convirtió en una serie colombiana centrada en el conflicto armado en el país.

En un punto tan relevante de Colombia, la trama de los paramilitares se mezcla con la de Pablo Escobar, personaje interpretado por Juan Pablo Franco.