Japón está haciendo de las suyas en la Estación Espacial Internacional, y como viene siendo habitual, además de la tecnología espacial que su agencia aporta a la exploración y al consorcio internacional que mantiene la estación, esta vez los astronautas se han llevado consigo un elementos bastante interesante: una suerte de drone-cámara motorizada espacial, preparada para la microgravedad y que, además, puede moverse tanto desde la tierra de forma remota como de forma autónoma.

Int-Ball es el primer drone cámara especial que puede grabar vídeo mientras se mueve por el espacio controlado desde tierra, y actualmente, se encuentra en el módulo experimental japonés llamado "Kibo" a bordo de la ISS desde el 4 junio, aunque eso sí, está en una fase de verificación y pruebas iniciales, y no se trata de un dispositivo que se utilice de forma regular y fiable en la tareas diarias dentro de la estación.

Lo interesante del asunto es que no se trata de una cámara más controlada por control remoto: la Int-Ball puede moverse de forma autónoma en el espacio y grabar imágenes fijas y en movimiento bajo el control remoto del Centro Espacial JAXA Tsukuba gracias a un sistema de sensores e impulsores internos miniaturizados, con control y frenado electrónico, mediante un módulo llamado Miniaturized Attitude Control Sensors and Actuators All-in-one Module.

Además, todas las imágenes tomadas por la Int-Ball se retransmiten en tiempo real a los controladores de vuelo y los investigadores en la tierra para luego ser enviadas a la tripulación a bordo de la ISS, utilizando una tecnología similar a la de los drones de tierra, aunque con un armazón circular adaptado para la microgravedad y fabricado en impresión 3D.

El Int-Ball es el primer drone espacial en su categoría que se suma al lanzamiento del X-37B, el drone secreto americano que ha estados surcando la órbita baja de la tierra durante 500 días de forma autónoma.