La Guardia Civil ha anunciado el desmantelamiento de una organización que mediante microestafas en telefonía móvil habría defraudado más de 30 millones de euros. Los siete detenidos desarrollaron aplicaciones que realizaban llamadas automáticas a números de tarificación adicional a altas horas de la noche, bajando el volumen del teléfono para no ser detectadas, o suscribían directamente a servicios de mensajes premium sin que el usuario lo supiera. Hasta el momento, las fuerzas de seguridad han confirmado que la estafa habría afectado a más de un millón de personas en toda España.

El Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha revelado, mediante la operación Rikati, que los arrestados desarrollaron dos tipos de aplicaciones, unas que realizaban llamadas en modo silencioso a números de tarificación adicional (803X) y otras que enviaban mensajes a servicios premium. Ambos tipos de apps se configuraban de forma remota, de modo que ante cualquier queja o sospecha, los detenidos desactivaban la aplicación. Para conseguir el engaño del usuario, utilizaban los nombres y los logos de otras aplicaciones muy conocidas; además anunciaban sus apps como gratuitas en redes sociales y páginas web cuando en realidad cobraban una vez finalizada su instalación.

Tras la presentación de la operación Rikati, la Guardia Civil ha habilitado una página web donde los usuarios pueden conocer si han sido víctimas del fraude destapado por esta investigación. Aquellas personas interesadas en saber si su teléfono móvil ha sido empleado en estas microestafas, tendrán que visitar el servicio difundido por el Grupo de Delitos Telemáticos. Una vez dentro de la página web, solo es necesario incluir el número de teléfono móvil y la operadora de telefonía para comprobar si está entre los afectados en el fraude por suscripción de SMS Premium. Los usuarios pueden elegir entre un amplio abanico de operadoras (Movistar, Ono, Orange, Jazztel, Vodafone, Euskalter, R, Telecable, Iberbanda, MásMovil/Yoigo) o bien introducir manualmente su operadora.

rikati

El fraude, según ha informado la Guardia Civil, fue gestado entre junio de 2013 y febrero de 2016. La investigación de la operación Rikati comenzó tras la denuncia por parte de las operadoras de un volumen de tráfico de llamadas excepcionalmente elevado a dos números de tarificación adicional. Las víctimas también detectaron llamadas que no habían sido realizadas por ellas mismas, sino a través de malware instalado en sus dispositivos. El Grupo de Delitos Telemáticos también ha destacado el gran volumen de mensajes, dado que con solo veinte números suscritos, se generaron más de 21 millones de SMS Premium.

La Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (SETSI) ya había registrado más de 40.000 quejas contra los números premium investigados. La organización hacía circular el dinero obtenido a través de diez sociedades ubicadas en el extranjero, en países como Luxemburgo, Andorra o Hong Kong, antes de volverlo a reintroducir en España. La estafa media por usuario asciende a 30 euros al mes, según ha podido saber Hipertextual, ya que los arrestados cobraban 1,5 euros por mensaje y hacían que se enviase entre 20 y 25 SMS al mes. El número de víctimas contabilizado hasta la fecha supera el millón de personas en toda España, aunque los investigadores no descartan que sea todavía mayor. Los estafados que deseen recuperar el dinero perdido tendrán que contactar con su operadora de telefonía móvil y realizar una reclamación.