La Guardia Civil desveló el pasado jueves todos los detalles de Rikati, una operación llevada a cabo por el Grupo de Delitos Telemáticos de la UCO que ha desmantelado una red de microestafas millonaria en aplicaciones para teléfonos móviles.

Esta red de empresas distribuía aplicaciones para teléfonos Android como linternas o trucos para WhatsApp. Pero, de forma encubierta y el consentimiento del usuario, activaban suscripciones a servicios SMS premium y realizaban llamadas telefónicas a números de tarificación especial, generando ingresos para la empresa matriz.

El número de aplicaciones presuntamente fraudulentas —en sus diferentes versiones— asciende al millar en España, suficiente para afectar a casi un millón de personas y generar 30 millones de euros en ingresos.

Pero la pregunta clave de la operación Rikati es: ¿cómo se pueden evitar este tipo de microestafas? La respuesta es sencilla:

  • No instalar aplicaciones que no procedan de Google Play. Según explicó el teniente coronel Juan Sotomayor, las aplicaciones fraudulentas eran distribuídas a través de markets y páginas web alternativas, donde las medidas de revisión y seguridad son inexistentes. Google Play, en cambio, revisa todas las aplicaciones y restringe cualquier práctica fraudulenta.

  • Revisar permisos durante la instalación y el uso de la aplicación. Durante la instalación de cualquier aplicación, el sistema operativo muestra todos los accesos requeridos por la aplicación. ¿Debe una linterna tener acceso a las llamadas de teléfono? Obviamente no. Pero los usuarios aceptaban todos esos permisos y abrían las puertas a que el teléfono realizara llamadas a números de tarificación especial de forma oculta.