Las pseudoterapias como la homeopatía, la bioneuroemoción o el biomagnetismo han llegado hoy al Congreso de los Diputados. Lo han hecho de la mano del médico Francisco Igea, parlamentario de Ciudadanos, que ha preguntado a la ministra de Sanidad "qué medidas piensa llevar a cabo el Gobierno para proteger la salud de los pacientes de daños reales producidos por las pseudoterapias sin evidencia científica".

Dolors Montserrat, responsable de la cartera de Sanidad, ha contestado inicialmente que "el derecho a la protección de la salud de los ciudadanos es un mandato constitucional desarrollado en toda nuestra normativa sanitaria estatal y autonómica y, por tanto, su cumplimiento es una prioridad y una obligación". La ministra ha asegurado que "los ciudadanos pueden confiar en nuestro Sistema Nacional de Salud porque la cartera común de servicios se ofrece mediante técnicas, tecnologías y de procedimientos de probada seguridad, eficacia y sobre todo de evidencia científica". La respuesta inicial no ha convencido al diputado de la formación de Albert Rivera, que ha insistido en sede parlamentaria en conocer la postura del Gobierno.

"Eso está muy bien, pero la realidad a día de hoy es que, mientras usted y yo hablamos, en la Televisión Española, en la 1, en la pública, hay un señor vendiendo las bondades de la lejía para el tratamiento del cáncer de vejiga, del VIH o del ébola. La verdad es que a esta hora, mientras usted y yo hablamos, en una página de un amigo de este señor, una página a la que usted puede acceder, se le venden unas plantas como alternativa a la quimioterapia, salvo que tenga leucemia, para lo que tiene unas infusiones", ha señalado el parlamentario de Ciudadanos. Igea se refería a la participación en el programa La Mañana de la 1 de Josep Pàmies, un charlatán que comercializa el "suero mineral milagroso" (MMS), una solución acuosa basada en clorito sódico que fue calificada como "ilegal" por la Agencia Española del Medicamento y de Productos Sanitarios, que ordenó su retirada. Su consumo puede poner en riesgo la vida de los pacientes.

El diputado Francisco Igea ha recordado también el caso del niño de Olot que murió por culpa de la difteria y que no había sido vacunado, además de otros casos de "embaucadores" que engañan a los pacientes para que recurran a pseudoterapias sin evidencia científica. "La más triste verdad es que muchos de los portavoces de Sanidad de este Parlamento se han puesto de perfil. Nosotros creemos en la libertad de la gente para buscar el bienestar y la salud a su manera, pero nosotros, aparte de liberales, no somos unos acomplejados, nosotros defenderemos la salud de nuestros pacientes", ha asegurado. El político vallisoletano también ha recordado la iniciativa de la Organización Médica Colegial (OMC) para denunciar 60 páginas web de pseudoterapias peligrosas o el caso de Mario, el joven que fue engañado por un curandero y que murió por una leucemia tras abandonar el tratamiento médico.

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El diputado Francisco Igea, en una comparecencia pasada en el Congreso. Fuente: Ciudadanos

"Nos preocupa y nos ocupa la protección de la salud, nos demanda constantemente una supervisión mediante el desarrollo de iniciativas por supuesto que mejoren y actualicen la regulación de la publicidad de los centros y los servicios sanitarios con el objetivo de acabar con los posibles engaños y fraudes sin evidencia científica", ha respondido después Dolors Montserrat. La ministra ha enumerado como iniciativas del Gobierno el desarrollo del registro estatal de profesionales sanitarios para evitar fraudes, la promoción de medidas para mejorar la formación de los ciudadanos como pacientes que estimulen su sentido crítico, así como la total coordinación con las Comunidades Autónomas, los profesionales, los pacientes y toda la sociedad. La responsable de Sanidad no ha aclarado la posición del Ejecutivo de Mariano Rajoy sobre la iniciativa de la OMC, apoyada por otras entidades como la Asociación para proteger al enfermo de terapias pseudocientíficas (APETP).

En el pasado, Ciudadanos había presentado una proposición no ley relacionada con el fin de mejorar "la protección de los pacientes afectados por la pseudociencia". Su propuesta se basaba en instar a la Cámara a posicionarse sobre la obligatoriedad de que los profesionales sanitarios tuvieran que denunciar las prácticas sin evidencia científica que pudieran "causar un perjuicio real en la salud directa de sus pacientes". Fue posteriormente cuando la Organización Médica Colegial puso en marcha el Observatorio OMC contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias, que puso en conocimiento de la Fiscalía la existencia de páginas web donde se publicitaban y comercializaban pseudoterapias peligrosas.