El pasado viernes 12 de mayo, un ataque de ransomware puso en vilo a la seguridad cibernética. El ciberataque tuvo sus consecuencias en más de 150 países y México fue el país de América Latina más afectado y el quinto a nivel global.

Kaspersky Lab posicionó el viernes a Brasil como el país con más ataques sufridos, aunque el lunes 15 de mayo aumentó en México el peligro de contagio. El director del equipo global de investigación, Dmitry Bestuzhev, explicó que el cambio refleja los ataques sucedidos y no los potenciales.

A pesar de la alarma, en la República solamente se han registrado cuatro ataques sucedidos en el sector privado, informó la División Científica de la Policía Federal.

En México existen 50 empresas que podrían estar en peligro, aunque por el momento ni las telefónicas Telcel ni las autoridades han registrado afectaciones. El primer ataque tuvo lugar el viernes 12 de mayo en la Ciudad de México y la Policía Federal ha puesto a disposición un servicio de consulta telefónica para asesorar a los posibles afectados por WannaCry. Las autoridades ya han atendido siete consultas telefónicas.

El ciberataque ha puesto en el punto de mira la regulación respecto a la ciberseguridad en México. El artículo 20 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares obliga a las compañías a informar de los ataques que sufran, pero no hay sanciones en el caso de que no lleven a cabo la denuncia. Además, la ley solamente contempla los casos en los que los hackeos supongan un robo de información, pero no la encriptación de los datos como es el caso de WannaCry.

Estas medidas podrían dificultar el seguimiento del caso del ataque randomware en el país gobernado por Enrique Peña Nieto y las precauciones para evitar nuevos casos.