La investigación ha concluido. Al fin sabemos por qué se estrelló Schiaparelli en Marte y el culpable parece haber sido un fallo técnico que causó una inesperada alta rotación y la saturación del sistema. La Unidad de Medición de Inercia activó el motor de frenado antes de tiempo por una información contradictoria que recibió en el ordenador y que provocó el descenso de la nave antes de tiempo.

El fallo en el software del sistema de guía, navegación y control registró unos niveles de altitud más altos de lo esperados, por lo que calculó que se encontraba por debajo del nivel del suelo y accionó el paracaídas.

"Es evidente que había que haber estudiado con más profundidad ciertas áreas durante la preparación, la validación y la verificación del sistema de entrada, descenso y aterrizaje", explicó David Parker, director de Vuelos Tripulados y Exploración Robótica de la Agencia Espacial Europea (ESA) en un comunicado.

El módulo Schiaparelli descendió en caída libre desde una altitud de 3.7 kilómetros e impactó a una velocidad de 540 kilómetros por hora.

Parker afirmó que los errores cometidos servirán para mejorar la misión ExoMars en 2020 con el objetivo de encontrar vida en el planeta rojo. Schiaparelli se perfiló como una prueba para probar el sistema de aterrizaje y, a pesar de los fallos detectados, la nave entró correctamente en la atmósfera marciana, protegida con un escudo térmico.

En octubre de 2016, la ESA y el Roscosmos ruso perdieron la señal de la sonda Schiaparelli y, hasta este 24 de mayo, no se ha podido evidenciar cual fue la causa del impacto de la nave antes de tiempo.