Gestar la vida es algo delicado y sutil. Pero puede que no estemos tan lejos como creemos para poder imitar, en parte, a la naturaleza. Y es que, tal y como muestra un reciente vídeo presentado por el Hospital de Niños de Philadelphia, ya disponen de un útero artificial capaz de mantener al feto vivo. Una mejora sustancial de las actuales incubadoras, lo que podría ayudar a salvar miles de vidas de niños prematuros. Y el vídeo resulta impresionante.

¿Cómo es un útero artificial?

El pequeño cordero no tiene pelo, los ojos cerrados aún y la piel rosada. Pero se mueve y agita las pezuñas dentro de una bolsa de plástico especial. La bolsa va rellena de líquido y está conectada a diversas vías y tubos, entre los que se encuentra un cordón umbilical artificial. Así es el útero artificial diseñado por los médicos del hospital. Un ingenio que ha conseguido romper los récords de supervivencia de los fetos. En estas bolsas, ocho corderos han sobrevivido semanas hasta "nacer". El líquido interno es, como no, líquido amniótico situado en una bolsa completamente estéril. El cordón umbilical de los animales se conecta directamente a una bomba de oxigenación para asegurar la llegada de oxígeno al torrente sanguíneo, aunque es el corazón del cordero el que se encarga del bombeo.

útero artificial
Estas dos imágenes muestran a un cordero al principio del proceso y al final de la gestación

Y es que estos corderos ya tienen el equivalente a las veintidós o veintitrés semanas humanas, algo menos del mínimo para considerar viable un feto prematuro. En este estadio, el feto, como vemos, se mueve y abre los ojos, mueve la boca, etc., pues se encuentra en las últimas etapas del desarrollo. Pero todavía le quedan casi veinte semanas, en humanos, para poder nacer. Los corderos prematuros, "incubados" en este útero artificial, no presentaron ningún tipo de problema, mostrando un desarrollo normal en el momento de su "nacimiento". Esta investigación, como decíamos, pretende ofrecer una mejor alternativa a las actuales incubadoras, ampliando el rango temporal en el que los fetos se consideran "viables" para la vida. Si todo va bien, esta tecnología podría aplicarse a bebés humanos en tan sólo tres años.

Viable para la vida

Uno de los aspectos fundamentales de este trabajo, según señalan algunos expertos, es que resalta una duda más que punzante: ¿cuándo comienza a ser viable un feto? Como todos sabemos, los niños necesitan nueve meses de gestación para poder nacer sanos. Actualmente, el consenso sitúa las 24 semanas como el límite de viabilidad de un feto humano. Si algo ocurre durante la gestación tras ese tiempo, el bebé prematuro puede disponerse en una incubadora. Si todo va bien, el bebé terminará desarrollándose normalmente. Sin embargo, muchos de los bebés prematuros sufren diversos tipos de problemas de desarrollo. Con este útero artificial, sin embargo, el desarrollo es más parecido al que ocurre dentro del vientre, por lo que podría ayudar en la gestación artificial en el caso necesario. De esta manera, se podrían evitar algunos de los daños producidos por los problemas de desarrollo.

niño prematuro

Sin embargo, Alan Flake, director del Hospital para niños de Philadelphia, ha dejado claro que este dispositivo no es suficiente para gestar a un niño los nueve meses necesarios para el proceso completo. Según sus declaraciones, "todavía no existe ningún medio tecnológico de imitar las primeras etapas del desarrollo de la vida". El útero artificial lo que hace es, básicamente, permitir a un feto casi maduro terminar de gestarse. Las primeras etapas de desarrollo son las más complicadas, pues los cambios son extremadamente fundamentales y tienen, sobre todo al comienzo, un origen celular, convirtiéndose en tejidos diferenciados con el paso de las semanas.

Por otra parte, explica Flake, el útero artificial sitúa su limitación en las veintidós semanas. Los principales problemas de los bebés prematuros suelen estar relacionados con los pulmones y la respiración, así como con el desarrollo tanto físico como cognitivo. La autora principal de la investigación, Emily Partridge, está convencida de que introducir a un bebé prematuro en un útero artificial ayudaría a su desarrollo de una manera mucho más eficiente que las incubadoras actuales, permitiendo que finalizara su gestación lo que eliminaría en gran medida estos problemas. Aunque los investigadores llevan trabajando en úteros artificiales desde 1996, esta es la primera vez que se consigue un récord tan amplio en tiempo, sembrando una interesante esperanza para los bebés prematuros.