Los seres humanos somos especímenes complejos. Cada persona tiene su propia opinión basada, en la mayoría de casos, en la experiencia. Modelamos el resto del mundo a partir de lo que conocemos. Otro dato curioso acerca de las opiniones es que casi todas son completamente erróneas.

El planeta necesita de nosotros (los filósofos) para que creemos las opiniones que todos quieran seguir. Ya que somos los únicos capaces de ver el mundo de manera completamente objetiva.

Hoy nos ocupamos del eterno debate entre personajes de Marvel ¿Quién es mejor? No me refiero a quién vencería a otro en un combate, no soy un niño hablando con mis amiguitos de la guardería. No. Porque todavía no es jueves.

El asunto es cuál es objetivamente mejor, es decir, cuál de todos es el más cool. ¿Spiderman? Nerd. ¿Wolverine? Engreído aguafiestas. ¿Deadpool? Demasiado inmaduro. A continuación explicaré por qué Erik Lehnsherr (de alias Magneto, previamente Max Eisenhardt) es el sujeto más interesante de todos sus compañeros en la fraternidad de Marvel.

5. Un poder simple pero contundente

Si a alguno de nosotros se nos otorgara las habilidades de Magneto, probablemente responderíamos con un desinteresado "meh". Controlar el metal, gran cosa, el profesor X es más cool. Eso es lo que diría alguien idiota, alguien idiota que no supiera de ciencia (como yo).

Pero gracias al Internet, puedo hacerle creer a cualquiera que lea mi hermosa prosa que soy un genio. Resulta que el magnetismo lo es todo en la naturaleza. No solo aplica a imanes, metales u otros objetos triviales. Todo objeto tiene un campo magnético: los planetas, las galaxias, los átomos, tu teléfono inteligente, etc. Debido a que los poderes de Magneto no son explicados por completo, deja lugar para todo tipo de especulaciones. Todavía quedan cientos de aplicaciones para sus habilidades que todavía no hemos visto en pantalla ni en los cómics.

"Dame tu puto dinero del almuerzo".

En X-men Apocalypse, Apocalipsis le dice a Magneto que, si se lo propusiera, podría controlar la mismísima rotación de la tierra. ¿Cómo? Bueno, las películas de superhéroes no son muy amantes de la teoría. La cuestión es que los poderes de Eric, además de contar con una intensidad inigualable por ningún otro personaje, dan lugar a permutaciones casi infinitas de sus aplicaciones.

¿Destruir planetas enteros? ¿Alterar la composición química de cualquier ser? ¿Crear vida? ¿Viajar en el tiempo? ¿Quién sabe? Magneto podría ser capaz de todo eso, solo necesitamos a un guionista lo suficientemente valiente para explorar todas estas posibilidades.

4. Tiene el poder de crear otros superhéroes

Los genes mutantes de Magneto son bastante fuertes. Por lo general, como sucedía en la mitología griega, si los dioses se relacionaban con humanos pues sus hijos serían semi-dioses a lo Hércules.

No es el caso de Magneto. Verán (alerta de spoilers) Scarlet Witch y Quicksilver son hijos de Magneto. Los tuvo con una mujer llamada Magda Eisenhardt, una humana común y corriente. Lo que quiere decir que Magneto podría crear su propio ejército de mutantes (tan poderosos como él) si así lo deseara.

En vez de andar reclutando por ahí.

¿Alguien puede asegurar que todo vástago de mutante nacería con poderes? Hasta ahora el único caso exitoso ha sido el de Magneto. El cien por ciento de sus herederos nacieron poderosos. Tiene otro hijo llamado Polaris que posee una versión similar de sus habilidades. Lo que digo es que Eric debería aprovechar esta habilidad extra.

3. Tiene una historia de origen fascinante

Ahh la clásica historia del niño judío que se convierte en Hitler. Todos la conocemos, todos la adoramos. Un momento, esto no es cierto, eso sería una abominación. Pues todos sabemos que Stan Lee es un tipo que no le podría importar menos la opinión pública, por eso se atrevió a idear tal trama para que le sirviera de origen a Magneto.

Hemos llegado al punto en que su origen es tan conocido como el de Batman. Eric presenció el asesinato de sus padres. Vivió los horrores que significa un campo de concentración, fue marcado por judío y experimentó una infancia para el olvido en general. ¿El resultado? El muchacho alemán terminó adoptando una filosofía bastante similar a los que lo torturaron por su raza en primer lugar.

Comparado con las ambiciones de Magneto, Hitler era un simple "noob".

La motivación de Magneto a lo largo de los cómics, series y películas en que ha aparecido es bastante simple: la aniquilación total del "homo-sapiens". Raza que considera inferior a la suya, la de los mutantes superpoderosos. Su deseo es conquistar el mundo entero junto con su grupo de mutantes incomprendidos ¿les suena familiar?

La ironía del personaje es estupenda. Su infancia estuvo marcada por la discriminación racial nazi y sufrió toda clase de abusos, solo para terminar predicando una filosofía y un que hacer bastante similar al de los imbéciles que le causaron tantas penas.

2. Tiene habilidades de liderazgo envidiables

"¡De hoy en adelante todos usaremos capas!".

El poder tiene que estar fundamentado en una legitimidad. Mientras seas capaz de convencer a un gran número de personas acerca de la validez de tu autoridad, más intenso será tu dominio sobre ellos.

Magneto nunca ha tenido problemas con la elocuencia. Tanto en los cómics como en las películas se le hace fácil reunir un grupo grande que lo siga como a un mesías. Esta habilidad se suma a sus ya variadas y útiles capacidades.

Otros superhéroes como Spiderman, Wolverine o Deadpool sería incapaces de reunir grupos enormes de gente y convencerlos a tomar un curso de acción determinado. Una habilidad como esta es casi tan trascendental como su dominio del magnetismo.

1. El legendario Michael Fassbender ha osado interpretarlo

Todo ser racional por cuyas venas corra sangre estará de acuerdo con que Michael Fassbender es el hombre más atractivo del planeta. Esto quiere decir que su tiempo es incalculablemente valioso.

El simple hecho que haya escogido dedicar años de su vida para pulir su interpretación de Magneto demuestra no solo la complejidad de este personaje, sino el talento actoral necesario para ilustrarlo a la pantalla como se debe.

El perdedor de Leonardo DiCaprio ya tiene un Óscar y este titan todavía no.

No es el caso de otros actores que interpretan a superhéroes. Robert Downey Jr. causa pena por su constante deseo de parecer cool a los jóvenes y su actuación como Iron Man es mediocre a lo mucho. Los actores que han interpretado a Spiderman son todos unos perdedores, Hugh Jackman está completamente encasillado y no me hagan hablar de Ryan Reynolds.

Aparece en pantalla Miles de quinceañeros mueren de la risa.

Bueno, ahí lo tienen. Reto a los que no estén de acuerdo con mis argumentos a debatirlos en los comentarios de Facebook o en la gloriosa comunidad Hipertextual. Buena suerte, la necesitarán.