No sabemos todavía quién ganará la pugna por llevar el contenido a nuestros ojos, si la realidad virtual o la realidad aumentada. El movimiento de la mayoría de las empresas se está yendo hacia la realidad aumentada, en tanto que la virtual, tal como está planteada a día de hoy, supone una fricción mucho mayor para el consumidor; tal y como hemos podido ver en el desembarco de esta tecnología en los videojuegos, amén de su coste y de su relativa exigencia de recursos.

Sea como sea, las dos tecnología no tienen porqué competir una con la otra, al menos, esa es la postura que GoPro, que aún en tiempos difíciles para la propia compañía, siguen buscando el próximo big thing que le ponga, de nuevo, la corona de un nuevo mercado. Y con Facebook apostando fuertemente por ambas tecnologías, GoPro ha presentado, a su manera, Fusion, un nuevo producto que, como su propio nombre indica viene a fusionar las cámaras de acción clásicas con las de la realidad virtual.

Fusion quiere ser el siguiente paso de la compañía para conquistar un mercado repleto de cámaras chinas a precio de coste que ha encontrado en el consumidor de masas de este tipo de productos un aliado sin parangón ahora que el hype ha pasado a un segundo plano. Y quiere hacerlo llevando la realidad virtual, o al menos su componente 360º, al ámbito de las cámaras de acción.

Gracias a la inclusión de una cámara esférica, Fusión permitirá a los usuarios grabar a resoluciones de hasta 5.2k a 30 fps, y un nuevo modo llamado marca OverCapture, que permite a los usuarios crear de alta calidad de video (eso sí no en VR) y tomar imágenes que se puedan visualizar directamente en realidad virtual.

La última bala en la cámara

GoPro ha sido víctima de hype, sus ventas se han desplomado desde que llegase al mercado como un nuevo dorado. Y es que, de una forma u otra, el smartphone, como ha pasado con las cámaras digitales, ha ganado cierto espacio en este terreno gracias a la inclusión de accesorios que los convierten en una cámara de acción.

Por otro lado, el mercado chino, con réplicas incluso de mejores prestaciones (pero de peor fabricación en muchos casos) se ha llevado de la mano al público más general cuando GoPro, con la inclusión de nuevas cámaras y mejor tecnología, empezó a subir el precio de algunas de sus cámaras por encima de lo que el mercado valoraba ese producto. Además, para el uso básico, el consumidor medio se dio cuenta que no compensaba la diferencia de precio para un producto tan sustituible.

Además, GoPro no ha terminado de entrar en un mercado que era el sustituto perfecto para sus productos, el de los drones: su llegada fue tardía, no exenta de polémica y errática. Además algunos de los primeros fabricantes de drones no contaron con ellos para incluir sus productos, sino que desarrollaron sus propias soluciones de cámaras de acción integradas en sus sistemas, por lo que fue otro golpe al futuro de la compañía.

¿Será la VR y el 360º lo que suponga la vuelta de GoPro a la primera línea? Tiene la tecnología, ahora solo hace falta convencer al consumidor.