Miles de años atrás, los seres humanos comenzaron ha documentar su existencia de varias maneras creativas. Las más instintivas, las que nacieron primero, fueron la música y la pintura.

Desde entonces hemos evolucionado bastantes en lo que respecta a organizaciones sociales y ventajas tecnológicas. Sin embargo, el deseo de dejar nuestra marca a lo largo de nuestra vida sigue intacto.

Los artistas más destacados pasan años practicando diariamente para perfeccionar sus habilidades, logrando resultados increíbles.

De pequeño (bueno, y en la actualidad) me sentía orgulloso si lograba pintar sin salirme de la línea.

Para alcanzar metas así utilizan una serie de elementos diversos: pinturas, filme, notas, etc. Existen algunos que ni siquiera necesitan de suministros de este estilo. Crean trabajos increíbles usando los materiales más elementales que puedan encontrar. Este esfuerzo extra hace que se merezcan elogios infinitos.

El artista nigeriano Arinze Stanley decidió subir el nivel de dificultad al máximo, dándose la tarea de realizar retratos extremadamente realistas, utilizando lápices exclusivamente. Los resultados con impactantes.

Escapa a mi conocimiento cómo alguien puede llegar a poseer tal nivel de maestría a la hora de reproducir un acontecimiento cotidiano con tanta semejanza al referente real.

Lo que sucede cuando tus padres tienen dinero para pagar un preescolar de calidad.

No tratemos de entender cómo lo hace. Es más productivo maravillarse con la simplicidad de su trabajo. Arinze maneja una serie de efectos visuales increíbles y bastante convincentes. Lo más impresionante es que puede trabajar con lo más mínimo y lograr obras sin igual.

Si les interesa el trabajo del africano pueden seguirlo en Instagram. En donde se encarga de documentar su progreso en cada trabajo, poco a poco, hasta que las piezas quedan terminadas.

Arinze Stanley
Arinze Stanley
Arinze Stanley
Arinze Stanley
Arinze Stanley
Arinze Stanley
Arinze Stanley
Arinze Stanley
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