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Tesla ha respondido a la entrevista que AJ Vandermeyden dio a The Guardian, luego de que la trabajadora acusara a la empresa de ser tolerante con el sexismo y de haber sido víctima del acoso por parte de sus colegas varones.

De acuerdo con Tesla, una investigación interna arrojó que las acusaciones de la empleada no tenían sustento y que la entrevista se había hecho en el contexto donde la demanda de Vandermeyden llevaba más de un año en cuerso. La empresa detalló un comunicado dirigido a TechCrunch:

Tesla está comprometido con crear un ambiente de trabajo positivo y libre de discriminación para todos nuestros empleados. La señora Vandermeyden comenzó en Tesla en una posición de ventas en 2013 y desde entonces, aunque no tiene un grado en ingeniería, ha buscado y se ha movido en el área de ingeniería comenzando con su trabajo en el área de pintura y después en la Asamblea General. Incluso después de manifestar sus quejas y alegar discriminación, ella buscó y avanzó en -al menos- un nuevo puesto, evidencia de que en Tesla estamos comprometidos en recompensar el trabajo duro y el talento sin importar los antecedentes. Cuando la señora Vandermeyden demandó a la compañía hace más de un año, inmediatamente trajimos a un tercero neutral, Anne Hilber de la firma legal EMC2Law, para investigar lo ocurrido y en caso de ser cierto, poder tomar las acciones apropiadas. Después de una exahustiva investigación sobre los hechos la investigadora independiente determinó que las quejas de la señora Vandermeyden de "discriminación de género, acoso y represalias injustificadas no tenían sustento". Sin este contexto, la historia presentada en el artículo está equivocada.

Mientras tanto, la investigación judicial sigue su curso y Vandermeyden continúa como empleada de la compañía.


A unos días del escándalo de acoso sexual dentro de Uber, la empresa de Elon Musk, Tesla, también ha sido acusada de ser tolerante con el sexismo al permitir el acoso generalizado, dar menos salario por el mismo trabajo a las mujeres y restringir los mejores puestos dentro de la empresa a los varones.

Las acusaciones vienen de AJ Vandermeyden, una ingeniera de Tesla, quien describió el panorama de sexismo en entrevista con The Guardian. Vadermeyden sigue trabajando en la empresa y, a pesar de las repercusiones laborales que su declaración puede tener, ha afirmado que "si nadie se levanta, las cosas no van a cambiar".

De los 30 puestos directivos en Tesla, sólo dos son ocupados por mujeres. Dice Vandermeyden que cuando hacía llamados de atención al respecto le contestaban: "estamos enfocados en hacer autos. No tenemos tiempo para lidiar con todas esas cosas".

Vandermayden denuncia que gana menos que sus compañeros hombres, incluso cuando ella detectaba debilidades en los vehículos de la compañía que sus colegas pasaban por alto. Los abogados de la ingeniera argumentan que sus compañeros, quienes estaban "igual o menos calificados" que ella, eran quienes obtenían mejores puestos.

En un ambiente dominado por hombres, Vandermeyden denuncia también que sus colegas usaron lenguaje inapropiado, silbidos y piropos contra ella y otras colegas.

Ante la polémica, The Guardian escribió a Tesla en busca de respuestas. La compañía simplemente respondió que "entendían la importancia de albergar un ambiente inclusivo de trabajo que sea un reflejo de las comunidades a las que llamamos 'hogar'" y reconocieron que todavía pueden hacer más para "promover la diversidad", pero que "como cada compañía con más de 300.000 empleados, es inevitable que haya un pequeño número de individuos que hagan reclamos en contra de la compañía, reclamos que quizá no tengan sustento".