Robbie Williams ha protagonizado una de las primeras polémicas del año recién estrenado. El cantante británico se lavó las manos con un gel desinfectante después de dar la mano a varios fans durante un concierto en Año Nuevo. El artista bajó del escenario para interpretar Auld Lang Syne, una canción tradicional escocesa que se ha convertido en un auténtico himno folk durante estas fechas.

Tras estrechar la mano de varios asistentes, Robbie Williams regresó al escenario para continuar la actuación. Fue allí donde el cantante británico mostró un evidente gesto de repugnancia mientras se lavaba las manos. El vídeo que recoge esos instantes se hizo viral inmediatamente. Después de la polémica en el Westminster's Central Hall, cabe preguntarse si geles desinfectantes como el usado por el antiguo miembro de Take That funcionan realmente o son una pérdida de tiempo.

Lavarse las manos con agua y jabón es la mejor forma para reducir la cantidad de microorganismos que tienen. Los microbios se encuentran en todas partes, tanto en nuestro cuerpo como en las superficies que tocamos. Aunque muchas bacterias son inocuas e incluso beneficiosas, otras pueden transmitir enfermedades. Con el fin de reducir su exposición, los investigadores aconsejan lavar las manos con agua y jabón después de ir al baño, antes de comer o durante el trabajo. El tiempo recomendado debe ser de al menos quince segundos, para poder lavar todos los pequeños recovecos de las manos de forma adecuada.

En caso de no tener agua y jabón disponibles, es posible utilizar agentes desinfectantes. Los productos antisépticos están diseñados para permanecer en la piel sin tener que enjuagarlos con el objetivo de reducir la flora bacteriana, aunque la insuficiente información sobre su composición llevó a la Food and Drug Administration a impulsar una investigación sobre los ingredientes de toallitas y geles desinfectantes para comprobar su seguridad y eficacia. La entidad norteamericana quiere contar con más datos acerca de estos productos, lo que no significa que la FDA dude sobre su ineficacia o hipotética toxicidad.

Sin embargo, no todos los geles desinfectantes funcionan. Los científicos aconsejan utilizar productos que contengan un mínimo de 60% de alcohol. La mayor eficacia antimicrobiana se consigue con antisépticos que presenten alcoholes como el etanol (del 60 al 85%), el isopropanol (del 60 al 80%) y el n-propanol (del 60 al 80%). La actividad, según demostró un trabajo publicado en Clinical Microbiology Reviews, es amplia e inmediata.

Estos productos son la solución más idónea en caso de no disponer de agua y jabón o no tener tiempo suficiente, pero no eliminan todos los tipos de microbios. Se ha comprobado que los geles desinfectantes pueden ser inútiles para eliminar bacterias como Cryptosporidium y Clostridium difficile o los norovirus. Además, los geles desinfectantes no funcionan bien cuando las manos están sucias o con grasa, de forma que en estos casos se aconseja emplear agua y jabón. La eficacia de los productos antisépticos contra los microbios se basa en la capacidad del alcohol para desnaturalizar proteínas, por lo que está demostrado que no pueden generar resistencia a los antibióticos.