Los mariachis, las tortas ahogadas, Las Chivas y —hoy en día— la tecnología son las insignias que distinguen a Guadalajara en México y el mundo.

En los últimos diez años el rostro de la ciudad ha cambiado: el pan de cada día son las conferencias, las pláticas y los hackatones. Guadalajara fue la ciudad que Elon Musk eligió para presentar sus planes de llevar humanos a Marte.

“El sueño americano se ha mudado a México” dice unas de las líneas de una popular entrada en Medium escrita por Matt Pasienski, miembro de Wizeline, la empresa estadounidense dueña de las oficinas más grandes dedicadas a ingeniería que se encuentran en la capital de Jalisco.

Una bella casa de madera con un amplio jardín donde los niños jueguen en su casa del árbol, junto con la certidumbre de que estudiarán la universidad y se podrá tener suficiente dinero para el retiro. Esta es la idea idílica del sueño americano, que podría darse en una ciudad como San Francisco. Sin embargo, Bismark explica a Hipertextual que la economía de San Francisco (a cuatro horas de vuelo de Guadalajara) “no tiene sentido:”

San Francisco es una ciudad 62% más cara que el resto de Estados Unidos, donde rentar una casa puede costar hasta 3 veces más, e incluso puede llegar a ser 1.000 dólares más caro que alquilar en Nueva York (4.650 dólares contra 3.600, por un departamento con dos recámaras).

La burbuja tecnológica de Silicon Valley ha disparado los costos de vida, haciendo del emprendimiento estadounidense un sueño reservado para los privilegiados. La idea romántica de los nerds que conciben un avance tecnológico de millones de dólares en el garaje ya no existe. Los próximos Mark Zuckerberg, Jack Dorsey y Larry Page deben tener una muy buena beca o una familia acomodada para tener una oportunidad en el Área de la Bahía. Ahí es donde cobra relevancia Guadalajara.

Crear el ecosistema de punta a punta

Empresas como HP, Oracle, Kodak e Intel fueron las primeras en ver potencial tecnológico en Guadalajara en la década de los noventa, sin embargo, los roles para los empleados mexicanos se basaban principalmente en maquilar hardware y en funciones de atención al cliente.

Una ola de emprendimiento lleva cerca de una década cambiando el juego. Pero esto no sería posible sin el capital. En Guadalaja existe GAIN, un fondo de inversión privado que busca impulsar empresas mexicanas.

Wizeline tiene también un fondo de inversión: Wize Fund. A diferencia de Intel, HP está preocupada por el desarrollo de software: “Estamos enfocados en emprendedores de software. Guadalajara está en una etapa con emprendedores de primera y segunda generación que se han lanzado al mercado global”, dice Bismark Lepe.

¿Cómo impulsar el desarrollo? Bismark Lepe cree que la clave es la educación. Wizeline, además de contratar e importar talento, ha decidido abrir una academia para especializar ingenieros en User Experience y Machine Learning.

Según las cifras de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de Jalisco, actualmente hay 9.000 emprendedores en el estado y 70 comunidades de emprendimiento, entre las que destacan Hackers Garage y Reto Zapopán. Además de las prestigiosas universidades de la Zona Metropolitana de Guadalajara (Universidad de Guadalajara, Instituto De Estudios Superiores de Occidente, la Universidad Autónoma, el Tec de Monterrey), el Gobierno ha creado 13 Institutos Tecnológicos Superiores con el fin de que los egresados se incorporen en la industria.

Al optimismo tecnológico se suma la Ciudad Creativa Digital, un proyecto arquitectónico que pretende ser la capital hispanohablante de la producción audiovisual, digital e interactiva, diseñado por el reconocido arquitecto Carlo Ratti y en el que el Gobierno ha decido hacer una inversión inicial de 20 millones de dólares.

Otros cambios en la ciudad

El Gobierno del estado de Jalisco decide usar la etiqueta #LaCapitaldelaInnovación para promocionar lo que está sucediendo en Guadalajara. De hecho, la ciudad fue sede en 2016 del Foro de la Gobernanza en Internet (IGF) que reúne especialistas en derechos humanos, Gobiernos, empresas y activistas para hablar de los derechos digitales.

Durante el foro, activistas denunciaron públicamente al Gobierno de Aristóteles Sandoval por comprar software espía de manera ilegal y usarlo a discreción. La prohibición de repartir panfletos y usar mantas con consignas marcó su relación con el Gobierno antes, durante y después del foro.

El distrito de Zapopán está representado en el congreso local por Pedro Kumamoto, un joven de 26 años que llegó al puesto con una candidatura independiente promovida por la organización política Wikipartido, que nació inspirada en experiencias internacionales como el Partido Pirata en Islandia o el Partido de la Red en Argentina, todas ellas basadas en un modelo horizontal de organización.

Pero, ¿por qué Guadalajara y no otras ciudades como Monterrey, capital industrial del país, o la Ciudad de México, capital política del país? La Ciudad de México concentra los centros financieros y políticos del país y Bismark considera obvio por qué la ciudad más grande del país no sería el centro tecnológico del mismo: “hay mucha gente yendo en direcciones distintas. Es difícil tener un ecosistema concentrado”.