La vida de un artista pasa de generación en generación mediante sus obras maestras. Muchas son tomadas como grandes ejemplos para estudiantes y otras están destinadas simplemente a la admiración, pero si bien al pintor nunca le pareció muy importante la historia detrás de su obra, la paciente audiencia está dispuesta a estudiarla para comprender un mayor significado de su arte.

Cada pintura tiene sus anécdotas, y entre ellas se encuentran desde los hechos más insólitos hasta las revelaciones más sorprendentes, no obstante, si se quiere tener una visión plena es vital estudiar los últimos trazos del artista para entender las condiciones que enfrentaba antes de partir.

El trabajo final de los mayores artistas de todos los tiempos, se reúne como una especie de conmemoración de sus vidas, comprendiendo lo que sus grandes obras los llevarían a realizar y el legado que dejarían depositado en sus obras. A continuación mostramos diez de ellas que deberías conocer.

10. Claude Monet: Los lirios de agua (1926)

Los nenúfares son una serie de murales realizados por el artista en los últimos años de su vida. En sus últimos años, las condiciones de trabajo cambiaron completamente al padecer de cataratas; transformando los colores brillantes de sus pinturas pasadas en trazos borrosos de colores oscuros. Se encuentran testimonios de que por la terrible condición de su vista, se veía obligado a etiquetar muchos de sus potes de pintura para distinguir sus colores.

9. Keith Haring: Pintura incompleta (1990)

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Aunque no sea muy conocido fuera de Norteamérica, el artista y activista político Keith Haring nos dejó con una declaración y protesta sobre sus condiciones de partida: la enfermedad del SIDA a la edad de treinta y un años. Podemos observar claramente en esta pintura incompleta los últimos destellos de vida de una personalidad moribunda.

8. Pablo Picasso: Último auto-retrato (1972)

El último auto-retrato que se conoce de Picasso, también es llamado Retrato frente a la muerte. Lo dibujo con crayones sobre un papel a menos de un año de partir, siendo una de las últimas obras conocidas del artista, aunque se dice que trabajó hasta el día de su muerte a la edad de 91.

7. Vincent Van Gogh: Tres raíces (1890)

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Aunque se piense que Trigal con cuervos (1890) es la última obra del artista por retratar el lugar donde satisfactoriamente logró quitarse la vida, puede que Tres raíces sea la pintura final realizada justo después de que Van Gogh saliera de un asilo en Saint-Rémy.

6. Jean-Michel Basquiat: Cabalgando con la muerte (1988)

El debate sobre si esta es su obra final sigue vivo hoy en día, pero es innegable la cualidad que posee evocando un sentimiento del final al ser una de las últimas obras del artista antes de morir por una sobredosis de heroína en el mismo año en el que pinto este retrato mórbido.

5. Frida Kahlo: Viva La Vida, Sandías (1954)

Realizada tan sólo ocho días antes de fallecer el 13 de julio de 1954, a la edad de 47, la pintura es una naturaleza muerta titulada Viva la Vida. Es sorprendente cómo el último trabajo de tan magistral artista tiene tanto significado con su mortalidad, al ser las sandías uno de los símbolos mexicanos del día de los muertos.

4. Salvador Dali: La cola de la golondrina (1983)

Completada en la primavera de 1983, esta pintura significó el final de una serie de obras que buscaban retratar la Teoría de la catástrofe, introducida en los 60s por el matemático Rene Thom. Estos son una rama de estudios matemáticos que demuestran cómo pequeños cambios en ciertas circunstancias pueden llevar a grandes cambios en el comportamiento. Salvador Dalí murió en 1989 a la edad de 81 años.

3. Edgar Degas: Dos bailarinas descansando I

Muy asociado al mundo del baile por sus pinturas retratando bailarinas, se piensa que esta pintura fue su último trabajo en pastel para el momento en que casi toda su visión se encontraba perdida. Su vista empezó a empeorar cuando tenía 36 por una forma de retinopatia. El artista murió en 1917 a la edad de 83 años.

2. Mark Rothko: Sin titulo (1970)

Uno de los grandes estandartes del expresionismo abstracto. El trabajo de Rothko fue extremadamente controversial al variar entre críticas despectivas y elogios que lo llamaban genio. Su última obra puede parecer simple en un principio pero al ser una muestra de rojo brillante permanece como un retrato realizado justo antes de su suicidio, cuando fue encontrado en su estudio de Nueva York flotando en un charco de sangre después de cortarse las muñecas a la edad de 66 años.

1. Jackson Pollock: Rojo, Negro y Plateado (1956)

El maestro del goteo y otro de los grandes contribuidores del expresionismo abstracto. Su última obra estaba rodeada de controversia, hasta ser probada su veracidad en los últimos años. Realizada para su amante Ruth Kligman, meses antes de fallecer en un accidente automovilístico en 1956, la obra no fue reconocida por la esposa del artista, quien dirigía un equipo para la autentificación de sus pinturas. Pero recientemente, en 2013, se probó mediante pruebas concluyentes que la obra fue el último trabajo de Jackson Pollock.

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