Las series de televisión han creado un terrible resentimiento en nosotros cada vez que descubrimos que una personas nos estaba mintiendo. Si tan sólo pudiéramos conectar a todo el mundo a una máquina que despliegue tinta roja cuando miente, o por lo menos ponerlos en contacto con un especialista serviría de algo, ¿verdad?

Mucho se debe a esta específicamente. FOX

Pero como señala la evidencia científica, no todo queda en la ficción, teniendo buenos descubrimientos en el área. Como señalan el Dr. Leanne ten Brinke y sus colaboradores, tenemos amplias capacidades instintivas para detectar una mentira, mas nuestra mente consciente puede engañarnos.

Basándonos en el libro "El lenguaje corporal de los mentirosos" de la doctora Lillian Glass — experta del lenguaje corporal y colaboradora del FBI —, debemos prestar atención a varias señales que da el cuerpo, y a continuación las esenciales para desbloquear tus habilidades secretas en el campo de las mentiras.

1. Cambia la posición de la cabeza rápidamente

Si realizando una pregunta directa el sujeto realiza movimientos extraños con su cabeza, deberías tener en mente que quizás no todo lo que está diciendo sea verdad.

Como señala la especialista: "La cabeza será retraída o movida hacia atrás , doblegada o inclinada hacia un lado". Suele ocurrir justo cuando se espera que la persona responda la pregunta, estando consciente de que sólo ocurrirá cuando esta se realice directamente.

Tal vez la próxima ocasión en que tus amigos muevan las cabezas en todas las direcciones mientras te cuentan cómo no hicieron nada la noche anterior tendrás la intuición de que quizás sí salieron, y como ocurre todos los fines de semana, nadie te avisó —sólo una nueva habilidad como esta sería la adecuada para no tener que buscar nuevos amigos, otra vez—.

2. Su respiración cambia

Si alguien está mintiendo con toda su voluntad empezará a respirar profundamente, será "una acción reflejo".

"En esencia, se quedan sin aliento porque su ritmo cardíaco y flujo sanguíneo cambia. Tu cuerpo experimenta esta clase de cambios cuando te sientes nervioso o estás tenso, como cuando mientes". También se le agregaría el acto de subir los hombros y hablar con una voz más profunda, simplemente acciones de nerviosismo reflejadas en la respiración.

3. Se para muy quieto

Podemos notar que una persona no sabe mentir cuando está demasiado inquieta para seguir con sus actos de injuria, pero la investigación señala que también se debe prestar una gran atención al acto opuesto de no moverse del todo.

Como señala Glass puede ser debido a reacciones neurológicas primitivas que nos llevan a estados de alerta. "Cuando formas parte en una conversación normal, es natural mover el cuerpo de una forma sutil y relajada, realizar movimientos inconscientes. Así que si observas un movimiento rígido y escaso de movimiento, puede ser una gran advertencia de que algo anda mal."

La verdad se halla en el equilibrio entre ambos movimientos, por lo que no te recomiendo que hagas juicios tempranos cuando un ser querido cesa por un minuto de moverse de un lado a otro, quizás sólo esté cansado.

4. Repite palabras o frases

Todos hemos realizado la misma estrategia para salir adelante en una discusión. Repetir palabras intermitentemente hasta que pensemos en algo mejor que decir o, por lo menos, hasta que la persona con quien discutimos se canse y abandone la sala.

"Están tratando de validar la mentira en su mente". Solemos tratar de convencer a los demás y a nosotros mismos de algo de lo que no estamos seguros. Por ejemplo, podemos repetir frases como "Yo no...Yo no" muchas veces.

5. Provee demasiada información

"Cuando alguien habla una y otra vez y da demasiada información —información que no es solicitada y especialmente con un exceso de detalles— hay una muy alta probabilidad de que él o ella no esté diciendo la verdad". También añade que "Los mentirosos suelen hablar mucho porque esperan que, con tanta conversación y supuesta franqueza, otros les crean".

6. Tocan o se cubre mucho la boca

"Un enorme indicador o signo de mentiras es que una persona coloque automáticamente sus manos sobre su boca cuando no quieren responder una pregunta o evitar un asunto," claramente un movimiento involuntario, considerando lo mucho que algunas personas suelen tocarse la cara durante el día, ya sea por razones estéticas o de costumbre.

"Cuando los adultos ponen sus manos sobre sus labios, significa que no están revelando todo, y que no quieren decir la verdad." Según ella esto haría énfasis en que buscan cerrar la comunicación o ya lo han hecho.

7. Instintivamente se cubre partes vulnerables del cuerpo

Algunas de las área que podían entrar en consideración serían, por ejemplo, la garganta, el pecho, la cabeza o el abdomen.

"He visto esto con frecuencia en el juzgado donde trabajo como consultora para abogados. Siempre puedo decir cuándo el testimonio de alguien ha golpeado el nervio del defensor, cuando veo su mano cubriendo el frente de su garganta."

Se menciona al respecto que nunca notó claramente este fenómeno hasta que entró en el FBI como Agente Especial. Donde apreciaba el significado psicológico implícito de ponerse a cubierto.

8. Arrastra sus pies

Uno de los lugares que más nos pueden revelar son nuestros pies, por una simple razón, no les prestamos mucha atención. Y por lo tanto pueden revelar nuestras actitudes involuntarias por la forma en que los posicionamos o nos movemos.

"Este es el cuerpo tomando control", explica. Arrastrar los pies nos dice que la persona se puede encontrar incómoda o nerviosa, por lo tanto, queriendo abandonar la situación. "Quieren alejarse".

9. Se vuelve difícil seguir hablando

"Si tienes la oportunidad de ver la cinta de un sospechoso que es culpable, observarás con frecuencia que se vuelve más y más difícil para la persona seguir hablando". "Esto ocurre ya que el sistema nervioso autónomo decrece el flujo salival en los momentos de estrés, lo que claramente seca membranas mucosas de la boca"

Basándome en experiencia personal es muy fácil concordar con este punto por el hecho de experimentarlo con frecuencia, no sólo cuando se miente se suele quedar uno sin palabras, y cuando esto pasa es mejor callarse de una vez que tratar de enmendar la falta de habladuría.

10. Se te queda mirando sin parpadear mucho

Warner Bros.

Podemos llegar a pensar que cuando una persona no busca mantener el contacto visual por mucho tiempo se debe a que está ocultando algo, o simplemente mintiendo. La verdad difiere mucho en el sentido de que es todo lo contrario.

"Cuando la gente dice la verdad, la mayoría suele mover la mirada de un lado a otro e incluso la pueden apartar de momento en momento. Los mentirosos, en contraste, usarán una mirada más fija con el objetivo de intimidar y controlar".

11. Suele apuntar demasiado con el dedo

"Cuando un mentiroso se vuelve hostil o defensivo, trata de voltearte las cartas". Al llegar el momento donde una persona no posee más argumentos para defenderse tiende a recurrir a la hostilidad, lo que significa que su lenguaje corporal ahora será mucho más brusco.

Sabiendo la persona que todos tus trucos asombrosos han servido de herramienta, tratará de persuadirte mediante tácticas más violentas, siendo la más representativa la de apuntar más de lo usual con el dedo. Y siendo la mente maestra del juego que eres, le recordarás cómo sus acciones demuestran incluso más lo mentiroso que es.

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