La última pasada orbital de la misión Juno será también la última de este año. Aprovechando todo el potencial instrumental de las sonda, la NASA está recolectando todo tipo de información sobre Júpiter. Este es el tercer vuelo de la misión que pasa tan cerca de las misteriosas nubes del gigante gaseoso. Tal y como afirman los expertos de la NASA, durante el vuelo, la sonda presentó su verdadero potencial pues, a excepción de un instrumento, todos funcionaron a pleno rendimiento, obteniendo todo tipo de información. El siguiente "paseo" cercano a Júpiter de Juno será el 2 de febrero de 2017 ya que ahora mismo se encuentra orbitando alrededor del planeta con un periodo de cincuenta y tres días.

El mar de nubes joviano

En el momento del acercamiento perijoviano (es decir, el más cercano) de la misión Juno, la sonda llegó a estar a tan sólo 4,150 kilómetros por encima de las nubes de Júpiter. Viajando a una velocidad de aproximadamente 57,8 kilómetros por segundo (sí, por segundo) en relación con el planeta, la sonda usó siete de los ocho instrumentos científicos para recoger todos los datos posibles. Esto incluye la JunoCam, una cámara especial con la que la nave obtiene impresionantes fotos "cercanas" del gigante gaseoso. El único elemento que no tomó datos fue el Jovian Infrared Auroral Mapper (JIRAM), que toma imágenes en el espectro infrarrojo de Júpiter. En esta ocasión, el JIRAM se encontraba en mitad de una actualización del software que procesa los datos científicos. Este instrumento estará disponible para la siguiente órbita perijoviana, en febrero.

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"Esta es la primera vez que planeamos operar la capacidad completa de Juno para investigar la estructura interior de Júpiter a través de su campo de gravedad", explicaba Scott Bolton, investigador principal de la misión Juno y miembro del Southwest Research Institute de San Antonio. "Estamos ansiosos por ver lo que la gravedad de Júpiter puede revelar sobre el pasado y futuro de ese gigante". Por el momento, Juno seguirá sobrevolando el planeta con el periodo orbital previsto de casi dos meses. Sin embargo, el equipo está planteándose hacer un cambio que lo reduzca a catorce días, lo que permitiría obtener más información en menos tiempo. Pero por ahora no será posible ya que la atención está centrada en el rendimiento de un conjunto de válvulas que forman parte del sistema de presurización de combustible, y un cambio orbital podría estropear los datos. "No queremos añadir ningún riesgo innecesario, por lo que estamos avanzando con cuidado", comentaba al respecto Rick Nybakken, gerente del proyecto de Juno en el JLP de la NASA.

Tú también puedes participar en la misión

Una de las grandes iniciativas de Juno es la capacidad que tiene la opinión pública de influir en la misión. Mediante una votación, la misión Juno ofrece varios puntos de interés sobre el planeta que son susceptibles de ser estudiados. Así, cualquier persona, desde su casa, puede seleccionar lo que le parece más interesante. El equipo científico y técnico, entonces, decidirá. Los puntos de interés son dispuestos de antemano y cada voto puede justificarse para que los expertos lo tengan en cuenta. Los datos obtenidos así se tomarán acorde al volumen de datos restante después de cumplir con los objetivos preestablecidos por la misión y solo se refieren a la JunoCam, la cámara con la que tomar fotografías. Pero esta es sin duda la mejor manera de tomar una buena fotografía de Júpiter que tendremos nunca a nuestro alcance.

¿Cuál es el objetivo de la misión Juno?

La nave se lanzó durante 2011 desde Cabo Cañaveral y llegó a Júpiter este mismo año, el 4 de julio de 2016. Aunque todavía está a bastante distancia, desde los 4.100 Km sobre las nubes Juno puede tomar todo tipo de datos sobre su interior. Entre otras cosas, la sonda estudia las extraordinarias auroras del gigante con la intención de aprender más sobre la magnetosfera del planeta. Juno está diseñada para estudiar la atmósfera joviana, con la intención de desvelar detalles sobre su origen, estructura y evolución dentro del sistema solar. Las principales funciones de la sonda están enfocadas a la creación de un mapa gravitatorio y "magnético" del planeta. Otro aspecto importante sobre la formación del planeta es su núcleo o el agua presente en su atmósfera. Juno está recopilando todo tipo de información sobre la masa del mismo, o los increíbles vientos atmosféricos, que pueden alcanzar velocidades de hasta 618 kilómetros por hora. Gracias a la magnetosfera del planeta, Juno está parcialmente protegida de la radiación, por lo que, si todo va bien, a la misión todavía le quedan un par de años.