Transmitir la pasión por los Ford Mustang es una tarea que debe trasladarse de padres a hijos, y debe comenzar cuanto antes. Para ello Ford y Fisher-Price han desarrollado el Mustang a escala y disponible tanto en azul y rosa con una tecnología y prestaciones que nada tienen que envidiar al modelo para mayores.

La carta de presentación del Ford Mustang de juguete es apabullante y muy pocas veces esperas en un coche de este estilo sistemas como el control de tracción y un equipo de sonido que emula al modelo que podrán llevar papá o mamá:

  • Control de tracción: Como los coches para mayores, la réplica del Ford Mustang para niños incorpora un sistema que puede monitorizar el deslizamiento de las ruedas y ajustar la velocidad del motor para ayudar a mantener el coche recto sobre hierba mojada o incluso un terreno mal pavimentado.
  • Seguimiento de la estabilidad: Y para los padres más intranquilos, el coche incorpora un sensor de inclinación que puede detectar cuando el coche está alcanzando ángulos peligrosos para apagar los motores y evitar vuelcos.
  • Control digital de velocidad y control de la batería: Una interfaz táctil con retroiluminación LED permite a los padres controlar fácilmente la velocidad máxima, a partir del 1,6 km/h hasta 16 km/h, y revisar el nivel de carga de batería.
  • Arranque y parada suaves: Uno de los problemas de este tipo de juguetes es que arrancar y parar suele ser una tarea algo brusca. Ford y Fisher-Price han conseguido un comportamiento suave, lo que será una gran tranquilidad para los padres.
  • Y suena porque cuenta con sonidos grabados desde un verdadero Ford Mustang, que suben y bajan con la velocidad del vehículo, al igual que un coche real. Una toma de entrada auxiliar permite que los niños jueguen con su propia música gracias al altavoz más grande instalado nunca en un juguete de Fisher-Price.

Los amantes del pony americano diseñado por Ford podrán adquirir una versión en miniatura que aúna el espíritu, estilo y alta tecnología de la versión V8 del Ford Mustang GT. ¿Y cuánto te costará darle el capricho a tus hijos? Unos 340 euros al cambio pero no está confirmado que puedas comprarlo fuera de Estados Unidos, esperamos que algún importador lo lleve a otros países o que las bondades de Amazon te lo acerquen hasta tu domicilio.