En 1976, meses antes de la llegada de Star Wars al cine y que el mundo se obsesionara por completo con una Galaxia, muy, muy lejana, el escritor Alan Dean Foster recibió un encargo de George Lucas.

Foster sería el encargado de realizar la novelización de la película. Adaptar un guion al formato de novela tradicional era algo común por entonces, cuando no había sistemas de vídeos domésticos o estaban poco extendidos.

Además de la tarea inicial, al escritor que luego firmaría la serie de novelas de ciencia ficción Spellsinger entre otras, se le encargó la de escribir otra novela que sería utilizada como secuela de bajo presupuesto en caso de que Star Wars fuera un fracaso en taquilla, en vez de seguir el plan inicial de Lucas, que era rodar The Empire Strikes Back.

Aquella novela se llamó Splinter in the Mind’s Eye (El ojo de la mente, en castellano), y al final fue publicada en 1978 como elemento canónico situado entre las dos primeras películas.

Para no contar spoilers, hacemos un resumen del inicio.

La novela lleva a nuestros héroes a Mimban, un planeta fangoso en el que se ven forzados a aterrizar de camino a Circarpous IV. Es en Mimban donde Luke y Leia encuentran un sistema de minas ilegales del Imperio Galáctico.

Tras avanzar de incógnito para no revelar sus identidades ni afiliación Rebelde, conocen a Halla, una mujer que afirma poder utilizar la fuerza como Luke. Para demostrárselo le enseña un trozo del supuesto cristal de Kaiburr, un objeto que es capaz de aumentar las capacidades “de la fuerza” en quien lo porta.

Como cualquier fan sabe, los cristales de Kaiburr no existen en Star Wars, pues George Lucas al final optó por dar un tono más místico a la Fuerza —algo que volvió a cambiar con los Midiclorianos en The Phantom Menace—, pero cuando Alan Dean Foster escribió la novela, los guiones contenían aún muchas cosas que fueron posteriormente cambiadas por Lucas.

Adaptación al cómic

Sin Han Solo ni Chewbacca, pero con Darth Vader presente, Splinter of the Mind’s Eye es una puerta al universo de Star Wars mucho tiempo atrás, a los bocetos, ideas y guiones originales de George Lucas. En 1996, Dark Horse la adaptó al formato de novela gráfica, añadiendo varios personajes, y fue recogida por los fans con entusiasmo.

Para cuando la novela fue publicada, Star Wars fue un gran éxito de taquilla, y George Lucas continuó con su plan original. Tres años después, llegaba al cine The Empire Strikes Back, que sería otro gran éxito, y para muchos fans, la mejor película de Star Wars de la historia.