De verdad que esperaba no tener que escribir estas palabras. Pero la vieja "Navaja de Ockham" está siempre afilada y dispuesta. Tal y como se le atribuye al monje franciscano, su grave voz resuena diciendo: "en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable". Resumiendo, que no hemos encontrado nada. Que la señal con la que nos hemos topado no era extraterrestre. No señor, venía de nuestro pequeño planeta. Ojalá fuera diferente, pero todo apunta a que la explicación está muy clara.

"Te lo dije, Dimitri"

Tal y como explicábamos en el artículo anterior, donde os contábamos que podríamos haber encontrado una señal extraterrestre, existía la posibilidad de que la explicación fuese más mundana. De hecho, la opción de que fuera una señal real era muy lejana. Lo que no quita para soñar, claro. Pero no. En un reciente comunicado de la agencia rusa TASS, y en voz de Alexander Ipatov, director del Instituto de Astronomía Aplicada de la Academia Rusa de Ciencias, se especificaba que la señal extraterrestre proviene en realidad de... un satélite militar. Un satélite, por cierto, que según la agencia no está catalogado oficialmente. Pero más allá de las conjeturas militares conspiranoicas, este suceso no es tan extraño.

Tal y como os contamos, gran parte de la señal fue observada en el espectro usado comúnmente por las retransmisiones militares, lo que cribaba muchas dudas al respecto. ¿Y a qué se dedica este satélite? Ah, eso es secreto. Al menos por el momento. Lo que sí se ha exigido es una nota de prensa oficial que ayude a desmentir la excitación y explique por qué un satélite no catalogado nos ha hecho soñar durante un par de días. Mientras tanto, habremos de esperar el comunicado de SETI y de los astrónomos implicados, quienes tienen que sentirse un tanto frustrados en este momento. Hasta entonces, podemos jugar a resolver algunos otros misterios. Por ejemplo, ¿cómo puede ser que se nos cuelen estas cosas?

Seguimos solos

Vale, admitámoslo, nos han podido las ganas. ¡Parecía tan bonito! Realmente era una señal extraña, magnífica, que apuntaba a un sistema no excesivamente lejano pero misterioso, con una estrella parecida a la nuestra e incluso ¡un planeta! Es decir, las casualidades tan grandes no existen, ¿verdad? Pues toma dos tazas. La realidad nos ha mostrado que la expectación nos había podido a todos, incluso a los más cautos. Porque la crónica de la muerte ya estaba anunciada. En primer lugar, tal y como explicó Daniel Marin, Astrofísico y Divulgador, en su blog Eureka, la señal tenía ya un tiempo. Se hizo eco meses después, con lo que la expectación se había cocido a fuego lento hasta hervir. De pronto todos contamos lo extraño de la señal sin tener en cuenta aspectos técnicos sobre el telescopio.

En primer lugar, que el RATAN-600, el telescopio que detectó la supuesta señal extraterrestre, tiene una sensibilidad menor a otros similares pero con una antena parabólica principal. También es importante tener en cuenta, tal y como señaló el astrofísico, que la resolución es "increíblemente variable" en este tipo de telescopios. El RATAN-600, al fin y al cabo, está diseñado para observar el Sol y todo lo que pueda provenir de él. La detección podría haber provenido de otro sitio que no fuera de HD 164595.

La señal recibida, en crudo, es así. Fuente: Centauri Dreams

Además, la intensidad a la que se registró la señal, aunque muy alta para provenir de una civilización extraterrestre, no es gran cosa en el espectro de radio usual. Es decir, si la tuvimos en cuenta fue precisamente por su debilidad, que la enmascaraba como algo "venido de fuera". Pero, si todo esto no os convence, deberíais saber que otros radiotelescopios se pusieron a observar a HD 164595 nada más tener noticias del supuesto descubrimiento. Por desgracia, no encontraron nada, lo que no es suficiente para perder la esperanza. A no ser que la broma se caiga por su propio peso. Así que, efectivamente, señoras y señores, todo concuerda para decir "nos hemos equivocado". Por muchas ganas que teníamos de hallarla, no hemos encontrado una señal extraterrestre. Así que por el momento, seguimos estando solos en el universo.