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Un objetivo 50mm f/1.2 es uno de los tesoros más preciados por los fotógrafos profesionales. No solo por el maravilloso bokeh y por la gran luminosidad que ofrecen, sino por el coste que tiene asociado de por sí. Y es que un objetivo 50mm f/1.2 de Canon, por ejemplo, ronda los 1.500 euros de precio en distribuidores como Amazon España.

Por suerte, no es necesario invertir esa gran cantidad de dinero para experimentar las bondades de un objetivo 50mm f/1.2. Tal y como el fotógrafo y productor Mathieu Stern muestra en un reciente vídeo en YouTube, trabajar con un objetivo de estas características es tan sencillo y barato como adquirir, por sólo 20 dólares, una lente Bell and Howell para proyectores.

La lente para proyectores Bell and Howell tiene un coste de 20 dólares. Una lente de características similares para cámaras tiene un precio de unos 1.500 dólares.

Las lentes de los proyectores, en términos generales, funcionan de la misma forma que las lentes de las cámaras fotográficas —solo que procesan la luz de forma inversa—. Las lentes para cámaras fotográficas, eso sí, incorporan diversos mecanismos más avanzados que permiten ajustar parámetros como el enfoque, la estabilización de imagen, la apertura del diafragma, etc. Unos mecanismos que en las lentes para proyectores no existen.

La lente Bell and Howell para proyectores que ha utilizado Mathieu Stern cuenta precisamente con una distancia focal de 50mm y una apertura f/1.2, lo que permite capturar fotografías con un bokeh asombroso y una gran nitidez, convirtiéndose en una lente perfecta para fotografías en modo macro y retratos.

En el vídeo publicado por el propio Mathieu Stern se muestran varias fotografías tomadas con esta lente “experimento”, y los resultados son asombrosos. Eso sí, la dificultad de uso de esta lente es considerablemente mayor que la de lentes f/1.2 diseñadas específicamente para cámaras.