Los titulares saltaban recientemente: el virus Zika puede ser transmitido a los huevos de mosquito. De esta manera, no solo los mosquitos adultos serían portadores, sino que el virus podría aparecer entre su prole algún tiempo después para continuar su expansión. Eso sí, el virus, según los estudios, solo se transmitirá a uno de cada 290 mosquitos descendientes. Parece una cifra pequeña ¿debemos preocuparnos? La situación se vuelve cada vez más complicada y peligrosa en esta guerra contra el Zika.

Uno de cada 290

Según un reciente estudio, uno de cada 290 huevos de Aedes aegypti, el mosquito transmisor del virus Zika, es capaz de "heredar" la presencia del virus. Esto supone un hecho crucial: aunque mates a los adultos, los vectores que portan el virus y contagian a los humanos, todavía quedan restos del mismo entre la población de mosquitos. La descendencia, una vez que crezca, podrá seguir inoculando el virus a más personas, continuando el ciclo.

transmisión del Zika
Huevos de Aedes aegypti

Pero, uno entre 290 no parecen demasiados, ¿no? Ahora tengamos en cuenta que las hembras de estos mosquitos ponen en torno a 400 huevos cada puesta. Eso, en un enjambre, puede suponer decenas o incluso centenas de nuevos mosquitos infectados con el virus. Las pruebas se realizaron inoculando a una larva "limpia" de mosquito. Esta larva continuó su ciclo, poniendo huevos, los cuales se analizaron en busca del virus. Y, efectivamente, se comprobó que la transmisión del Zika ocurre con bastante seguridad, aunque baja frecuencia, pudiendo reactivar un ciclo técnicamente acabado.

La importancia de la transmisión del Zika

Pero la importancia de este descubrimiento no es solo una cuestión de números, sino de medidas. Hasta la fecha, al igual que ocurre con otras enfermedades como la malaria o el dengue, el esfuerzo se centra en el control del mosquito. Este es el único vector capaz de transmitir el virus. Pero si eliminamos a todo un enjambre infectado, este hallazgo muestra que el virus podría seguir siendo un peligro. Así que las medidas adoptadas no habrían servido para nada. Un solo foco podría reactivar una epidemia. La transmisión del Zika y su virulencia la convierten en una enfermedad muy fácil de extenderse. Así que el problema sigue siendo muy vigente.

Habría, por tanto, que cambiar el sistema completo de contención usando insecticidas que acaben con los huevos o que permitan controlar la extensión de los enjambres. Los mosquitos modificados genéticamente, aunque éticamente cuestionables, podrían ser una buena solución. Y es que los huevos son terriblemente resistentes. Estos son capaces de resistir a los insecticidas, la sequía, el ataque de otros insectos, y mucho más, gracias a su cubierta flexible pero dura. Los huevos suelen colocarse en aguas estancadas donde, en caso de que desaparezca el agua, pueden quedar adheridos a la espera de una nueva lluvia, por ejemplo. En definitiva, los huevos son una estructura diseñada para durar ante cualquier adversidad. Y lo consiguen con bastante éxito, lo que dificulta la tarea de erradicar el virus.

transmisiñon del zika

La cuestión es que este hecho dificulta enormemente la erradicación porque un solo huevo, como decíamos, es capaz de reactivar de nuevo la epidemia al infectar a una persona. Esta, a su vez, infectará a nuevos mosquitos que seguirán infectando a más gente. Lo que implica medidas excepcionales para asegurar la eliminación de los mosquitos. Y medidas excepcionales implican más dinero y recursos. Pero, como ocurre con otras enfermedades similares, las grandes epidemias ocurren en lugares de difícil control por la situación social o económica donde ocurren. Y la transmisión del Zika dificulta enormemente el control, como podemos ver.

¿Qué sabemos sobre el Zika?

Desde 1947, decenas de miles de casos de Zika han sido confirmados. Probablemente las cifras sean mucho mayores, aunque hasta hace unos años el conocimiento de la enfermedad y el virus, así como de la transmisión del Zika, no era tan amplio. El Zika en realidad suele cursar con síntomas leves en adultos sanos. El verdadero peligro lo tienen, como de costumbre, las partes de la población consideradas de "riesgo" por su estado de salud; y las embarazadas. El Zika, tal y como se ha comprobado en laboratorio, es extremadamente peligroso para el desarrollo del embrión, pudiendo llevar malformaciones neurológicas y la microcefalia del niño. Más de 1.800 casos de microcefalia en el mundo han sido relacionados con el Zika.

virus zika
Shutterstock

Pero, además, otros recientes estudios muestran que en algunos casos, el Zika puede afectar a adultos atacando al cerebro y provocando una neurodegeneración. Por el momento no existe ni cura ni vacuna contra el Zika, lo que, al ser una enfermedad tan virulenta y remanente en la sociedad (por no ser rápidamente letal), es una candidata perfecta para permanecer activa durante muchísimo tiempo. En breve comenzará a probarse una vacuna contra la enfermedad en humanos, lo que podría poner la barrera definitiva contra esta enfermedad. Porque, si no, esta ya ha demostrado ser lo suficientemente difícil de combatir como para suponer un peligro real. No obstante, las autoridades están ya trabajando en cientos de soluciones, a medida que crece el conocimiento sobre el virus, para evitar que la enfermedad siga ganando terreno en esta guerra.