Los datos disponibles son incuestionables: con algunos altibajos, cada vez más transacciones comerciales se realizan por vía electrónica. Incluso en España, donde sus habitantes compran menos por Internet que otros europeos en su propia brecha digital, lo último que supimos fue que el volumen de negocio aumentó en un 179% en cinco años hasta el tercer trimestre de 2015, nada menos que con 74 millones de transacciones sólo entre julio y septiembre de ese año, con cerca de 2.200 millones de euros procedentes del consumo interno, todo ello según lo que reveló en abril la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Hasta el 25% de las transacciones en tiendas online no se consumaron por parecer sospechosas en 2015

Por otra parte, el último Estudio Anual de eCommerce de IAB Spain, elaborado con la ayuda de la agencia de marketing Elogia, mostró que siete de cada diez internautas españoles son ya compradores online. Y, como era de esperar, allá adonde se dirige la actividad económica es donde la delincuencia destina sus esfuerzos, de modo que los ataques para cometer fraude en el comercio electrónico han aumentado un 215% sólo desde el primer cuarto de 2015 hasta el segundo de este 2016, según los datos del Índice de Fraude Global elaborado por PYMNTS.com y Forter, y el año pasado, hasta el 25% de las transacciones en tiendas online no se consumaron por parecer sospechosas.

Garantizar la seguridad es fundamental para que cada vez más consumidores confíen en el comercio electrónicoSiendo así, resultaría disparatado no asumir que demostrar la seguridad en el comercio electrónico es una tarea indispensable, sobre todo si deseamos garantías de que el crecimiento de estas operaciones económicas se mantenga y afiance y, en definitiva, acabe de una vez por todas con la brecha digital en este sentido. Para que tanto empresas como consumidores se encuentren a gusto realizando transacciones por Internet, hay un buen número de medidas que se pueden poner en marcha con las herramientas adecuadas, fruto de la inventiva en la innovación tecnológica y, sobre todo, en software.

Las iniciativas deben centrarse especialmente en reforzar las respuestas en tiempo real ante los ataques, basándose en la información y el comportamiento de los usuarios, e incluir la gestión manual de las alertas más escamantes o difíciles de resolver, y el análisis posterior a todas las transacciones efectuadas y los enlaces involucrados no más allá de las veinticuatro horas siguientes. Además, por supuesto, la monitorización del propio fraude tras haberlo detectado es fundamental si se quieren idear tácticas eficaces para luchar en su contra.Monitorizar el fraude tras detectarlo resulta muy importante si se quiere idear tácticas eficaces para luchar en su contra

Para todo ello, aparte de que los comerciantes deben contar con el equipo solvente de una empresa dedicada a tramitar las transacciones electrónicas y su seguridad, han de ofrecer un sistema para las compras en línea de manejo sencillo para los clientes que certifique la fiabilidad de las operaciones y les entregue de inmediato un comprobante de las mismas, con un inicio de sesión único a prueba de bots malintencionados y los crackers habituales, integración del uso en los diversos dispositivos que utiliza una persona normal para acceder a Internet hoy en día —ordenadores portátiles, teléfonos móviles y tabletas al menos— y, por añadidura, la posibilidad de escoger el método de pago que más le convenga o le parezca mejor a cada uno y que, faltaría más, cualquiera de ellos sea seguro.

Uno de estos sistemas es la herramienta VCO del Developer Center de Visa, Visa Checkout. Ofrece todas las opciones y garantías de las que hemos hablado en párrafos anteriores, con su control de fraude, fichas encriptadas con algoritmos propios que aseguran la información de los pagos, aceptando la inmensa mayoría de las tarjetas de crédito y débito del mercado y los otros métodos de pago más usuales, y una integración sencilla con HTML simple y etiquetas JavaScript que se puede verificar en su entorno de pruebas.

Además, uno de sus aspectos más interesantes es que tiene una comunidad de desarrolladores independientes, los cuales pueden elaborar sus propias aplicaciones para el uso de su sistema; una comunidad que cada vez crece más y a buen ritmo, lo que resulta de suma importancia para que el progreso de las herramientas que combaten el fraude electrónico sea imparable, y con ellas, que podamos mantenerlo a raya y comprar tranquilamente por Internet.