Bajo la categoría fintech se ha agrupado a un buen número de modelos de negocio relacionados, de una forma u otra, con la actividad bancaria, los pagos o los sistemas de financiación. A pesar de que la tendencia es que todo lo relacionado con la aparición de nuevos modelos de negocio, estructuras de gestión de pagos y cobros en Internet se clasifique como fintech, lo cierto es que bajo este término -que incluye tecnología y finanzas-, se esconde algo más que pagos móviles y microfinanciación.

Aunque no existe una definición formal de lo que es fintech, la más aceptada es la que se describe como aquellos servicios financieros emergentes que utilizan tecnologías de la información aplicables a la fase final de consumo de un producto o servicio financiero. Al no existir una clasificación formal y regulada sobre lo que engloba, incluye y define el fintech, se entiende que es un término en constante evolución y cambio. Cada nueva disrupción en el sector bancario genera una nueva categoría de fintech.

Cada disrupción cambia el sentido del término fintechNo obstante, a pesar de que los cambios en esta nueva industria son pujantes, hay algunas categorías dentro de fintech que ya están más o menos asentadas en el mercado, que son de uso común, y que las entidades financieras y consumidores han adoptado como evolución formal desde la banca tradicional a la puramente digital. De hecho, algunas de las categorías fintech más importantes y representativas llevan con nosotros desde antes que existiese el fintech como definición tecnológica. Y es que en cierto modo, desde que el mercado de valores pasó a ser puramente digital, y las transacciones bancarias apuntes en cuenta electronica, el fintech, como definición, empezó su andadura.

El problema es que, esos primeros pasos del modelo de negocio, no era tan glamurosos por venir de la mal llamada banca tradicional, como las apuestas disruptivas de las startups fintech, a pesar de que sus modelos de negocio estén parejos unos de otros y, en cierto modo, no sean competitivos, sino complementarios.

Por seguir la línea de que fintech son las nuevas disrupciones del sector financiero, podemos definir básicamente ocho categorías que puede ayudarnos a comprender la magnitud del cambio que está experimentando el sector financiero en la última parte de su embudo, si nos olvidamos de las cientos de disrupciones back-end que hacen posible estos servicios y que en realidad han sido el cambio generacional de los servicios financieros.

Tipos de fintech

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Pagos

Es la categoría de fintech más popularizada, aceptada y utilizada. En síntesis, no es más que una evolución de lo que había hasta ahora, y en casi todas sus versiones utiliza los sistemas tradicionales de base a los que añade una capa tecnológica que mezcla pago, gestión de pagos y movilidad. No obstante, dentro de la categoría de pagos fintech no solo se centralizan los sistema de C2B, C2C o B2B, puesto que la disrupción de verdad no está solo en el pago, sino en la forma en la que se hace el pago.

Lo interesante de esta categoría es agrupar y englobar las nuevas formas de pago, tanto online como offline, que hacen uso de tecnología. También los dispositivos de seguridad y sistemas de pago en el punto de venta, los sistemas de Host Card Emulation que hacen posible la emulación de tarjetas para el pago NFC, los sistemas de pagos sociales y los tan comentados sistemas de pagos móviles.

Por su complejidad, es la categoría más amplia puesto que engloba desde sistemas de pago y transferencia, criptomonedas y plataformas de blockchain, pasarelas y plataformas de pago, etc... De hecho, alguna de las compañías fintech más conocidas, además de los grandes bancos como el BBVA que ha hecho una gran apuesta por el fintech, se puede encontrar algunas como Stripe, Bindo, Carspring, Android y Apple Pay, Samsung Pay, Wallet, Gocardless, Transferwise, Venmo, PayPal (aunque este tiene licencia bancaria y engloba algo más que pagos), Razorpay, Square, Pount, Twyp o Inditex, que también ha desarrollado su propio sistema de pagos móviles para sus tiendas.

Lending

Las fintech de Lending agrupan todas aquellas plataformas, servicios o aplicaciones que permite realizar préstamos a consumidores o empresas, cualquiera que sea la forma jurídica. Además de los prestamos peer-to-peer, que sin duda han sido el punto de inflexión para esta categoría, las plataformas de prestamos rápidos y cortos también han explotado el potencial que ofrecen las herramientas fintech para la adquisición rápida de deuda.

Aquí hay un matiz importante, las compañías fintech de Lending son aquellas en las que se realiza un préstamo o una financiación sin que el prestamista adquiera derechos, en cualquiera de sus fórmulas, sobre aquello que está financiando, solo frente al capital. Es decir, aquí se dejan fuera toda aquella financiación que constituye la creación de fondos propios o la adquisición de participaciones en la financiación de proyectos o de equity, como las de las distintas forma de crowdfunding, que tienen su propia categoría, aunque pueda parecer que los sistema de crowdfunding basados en microdonaciones tengan más que ver con el Lending que con el equity.

Como no podía ser de otra forma, esta categoría además de incluir las plataformas de préstamos, también incluye los sistemas de big data underwriting (para el aseguramiento de los datos de transacciones y mercado en pequeños negocios), los modelos de prestamos receivables-backed, la puntuación social de crédito y, lo más que más va a dar que hablar en el futuro, las tecnologías y plataformas de credit scoring y servicios de verificación de datos e identidades.

Tipos de startups de Lending: Prosper Daily, Skills Fund, Lendkey, Bondora, Sindeo, Serica, Peerform, Blend, RaiseWorks, LendStreet, etc...

Equity

En línea con lo anterior, es otra de las categorías más importantes del sector fintech más popularizadas, al menos para proyectos que no encuentran en los bancos, por las necesidades de garantías y la imposición de covenants financieros, la financiación necesaria con entrada en participación. En este sentido aquí podemos agrupar a todas las compañías y plataformas fintech que permiten la inyección de capital a proyectos y empresas a cambio de una participación por la inversión. Vamos, la inversión en equity de toda la vida.

Podemos incluir tanto a las plataformas de crowdsourcing, como a los mercados digitales secundarios y a todos aquellos mercados y plataformas digitales de equity market, mercados de emisión de bonos, opciones y participaciones. A pesar de que la fórmula más extendidas de equity fintech es aquella en la que los inversores inyectan capital a una empresa, y reciben a cambio la propiedad de un pequeño trozo del negocio, aquí también podemos englobar las plataformas Equity basadas en la modalidad de reward-based, es decir, en la recompensa por financiación como Kickstarter, u otras basadas en puro Equity como Inverem, The Crowd Angel, Inversore, o Seedquick.

Banca comercial

Sin duda, la categoría menos explotada. Y a pesar de que es una de las que más interés despierta, el mercado, los condicionantes regulatorios, el cumplimiento normativo y la necesidad de un gran capital inicial, dificultan enormemente la creación de startups fintech que ofrezcan operativa totalmente bancaria. Si hablamos de bancos 100% digitales los hay, tanto de la mano de la banca tradicional como de compañías nuevas que han apostado por la hacer la inversión necesaria.

Eso sí, cuando hablamos de banca comercial, nos referimos a la gestión de depósitos bancarios y productos financieros, pero eso no quiere decir que esta categoría no incluya los sistemas y plataformas novedosas que se aplican a los sistemas actuales de los bancos. Las nuevas tecnologías de organización de depósitos o compañías de tarjetas de crédito virtual. Por complejidad, es una de las categorías menos explotada por los nuevos actores y que más servicios y productos agrupa, pero que sin duda será la definición de fintech del futuro.

En esta categoría también podemos incluir, aunque es algo más puramente de infraestructura, a aquellas startups fintech con plataformas para la mejora del funcionamiento de las instituciones financieras, como integración APIs con los bancos, el desarrollo de soluciones móviles de banca o la gestión de grandes volúmenes de datos.

Algunas compañías fintech de banca comercial: Smart Money, Atom Bank (BBVA), Timo, Number26, Nemea, Hello Bank (BNP)...

Finanzas personales

Esta categoría incluye todas aquellas nuevas fórmulas que permite a los consumidores y usuarios manejar y organizar sus finanzas personales. Esto incluye apps para hacer un seguimiento de sus ingresos y gastos, ahorros, deudas... además se incluye la organización de los movimientos bancarios, la optimización de la recompensas de tarjetas de crédito, los compradores de seguros o hipotecas o préstamos... etc.

Entre ellas podemos encontrar Xero, Nerdwallet, Prosper, Openbay, LearnVest, Gusto, Fintonic, My Value, Wallo, Money Trackin, Ahorra y Punto, Whallet...

Retail/Institucional Investment

Esta categoría es más desconocida, pero sin duda es una de las que más capital mueve dentro del fintech. Aquí se todas las plataformas y servicios para la administración patrimonial, los gestores de fondos de cobertura, y los nuevos sistemas de operaciones para gestionar carteras y optimizar retornos de inversión, incluyendo el análisis de valores y operaciones con Big Data, la creación de plataformas de valoración e inversión alternativas, las plataformas de negociación mediante algoritmos, los recientes sistemas de HTF (high-frequency trading) o los sistema automatizados de Swing trading.

Remittances

Aunque en Europa apenas es residual, las fintech de Remittances permite en el envió de dinero a través de su transformación en tarjetas regalo que puede ser canjeadas de forma digital. Es una fórmula por explotar, pero que en algunas regiones de EE.UU. tiene bastante inercia.

Ejemplos: Venmo (de PayPal), WorldRemit, Tranferwise, Azimo, Remitly, Revolut, Toast, Ayannah o Dwolla.


A pesar de que la categorización anterior es la generalmente seguida por el Venture Capital, para delimitar modelos de negocio de startups que operan en la línea del fintech, se podría crear muchas más. De hecho, algunas de las categorías anteriores, cuando los modelos de negocio no están muy definidos o agrupan varios servicios, pueden solaparse unas con otras. Sea como sea, sirva de aproximación para saber más o menos qué tipos de fintech hay en el mercado.