La innovación en el sector del automóvil no tiene límites. Ha venido por el lado de la colaboración a la hora de compartir trayectos en distancias, tanto cortas como largas, en poner patas arriba el mundo del taxi, en mejorar las fuentes de energía que mueven nuestros coches o, simplemente, deshacerse del propio conductor dejando al vehículo que tome las riendas de la situación. Sin embargo, nada había aparecido en el negocio para aparcar los coches.

Los precios de los aparcamientos en estaciones de tren y aeropuertos son, en la mayor parte de los casos, desorbitados. Unas horas estacionados en alguna de sus plazas puede dejar una cuenta corriente en números rojos. Además, son lugares en los que tradicionalmente, y sabiendo que muchos de los dueños de los coches tardarán en recogerlos, se producen robos a plena luz del día.

Con esta ronda de financiación, llollo ya supera los 1,4 millones de euros recaudadosllollo, una startup española fundada en 2015, quiere poner el punto de atención sobre la cuestión de los aparcamientos a través de una aplicación on-demand. Suena a tener una persona aparcando el coche de forma particular, y es que es precisamente eso. Parece caro, pero como nos cuenta Hans Christ, CEO de la compañía, es algo abierto a todo el mundo y "hasta un 60 % más económico que trasladarse en taxi al aeropuerto o aparcar en el parking oficial". Digamos adiós a los aparcamientos de aeropuertos. Y todo esto le ha valido una nueva ronda de financiación por un valor de 830.000 euros por parte de B4Motion, Stella Maris Partners, Avianta Capital y un grupo de inversores privados de Latinoamérica y España. Unos fondos que, según Hans, estarán destinados de forma íntegra "al desarrollo de la tecnología de llollo y a la expansión, en los próximos meses, por Barcelona y más países de la Unión Europea".

Centrados únicamente en estaciones y aeropuertos porque, según Hans Christ en declaraciones a Hipertextual, son los lugares donde la prestación de su servicio puede tener más éxito y donde realmente pueden revolucionar el sector. Huyendo de los terribles aparcamientos públicos, llollo tiene sus propios parkings vigilados las veinticuatro horas del día.

Los primeros meses del verano no están siendo especialmente productivos en lo que ha cierre de rondas se refiere, comparado con los meses anteriores. Se prometían tranquilos después de un 2015 agotador, pero ha sido la confirmación de un ecosistema en crecimiento y en proceso de maduración. En cualquier caso, para llollo, esta ronda supone haber alcanzado ya más de 1,4 millones de euros en fondos.

aeropuerto

El mayor reto: la confianza

Las estadísticas de llollo dicen que, de sus 10.000 usuarios activos y 15.000 coches aparcados desde su nacimiento, la mayor parte son AUDIS. Y no es que un coche sea mejor que otro, pero con esta perspectiva, hay que tener las cosas muy claras para dejar el vehículo en manos de un desconocido. Confiar en esa persona o empresa es esencial:

"Contamos con reconocimiento facial del agente, por el que se puede ver antes de que se recoja el coche la foto y el nombre del agente asignado y un código de seguridad que hay que intercambiar. Añadiendo, además, un seguro a todo riesgo."

Por otro lado, el equipo de conductores tienen más de 25 años de edad, y más de cinco de experiencia al volante. Porque después de todo, dejar el coche en manos de cualquier es un riesgo.