El auge de los smartphones puso una cámara en cada uno de nuestros bolsillos, y el rápido aumento del ancho de banda celular puso a nuestra disposición la capacidad para emitir en directo lo que ocurre a nuestro alrededor.

Los usemos para capturar Pokémon, ver emisiones en directo o estar al tanto del día a día de nuestros amigos y familiares. El vídeo en directo va a formar parte integral y en primer plano del internet móvil. No es el fin del texto, ni es el fin de la imagen estática, pero sí será una revolución.

Durante una intervención anti-armas, el congreso de Estados Unidos cortó la emisión de las cámaras de C-SPAN, el servicio público que emite contenido de interés nacional en Estados Unidos. La cadena conectó entonces con los vídeos emitidos en Periscope por varios de los representantes electos y de sus equipos, que estaban dentro y así el mundo pudo enterarse de lo sucedido.

Solo contamos con nuestra palabra, pero con un smartphone emitiendo en directo, podemos ser mucho más

El auge de Periscope demuestra lo que llevamos diciendo tiempo. Periscope posiblemente fuese la compra más inteligente de Twitter, y sin duda su sucesora en espíritu. 10 años después de su fundación, podemos transmitir en vídeo en directo en vez de quedar limitados a simple texto. Por su parte, Facebook Live permite al gigante de Internet participar con su amplia red en esta nueva era.

Menos OVNIS, más brutalidad policial

Periscope fue crucial durante las manifestaciones de Mong Kok, Hong Kong en febrero de 2016.
Periscope fue crucial durante las manifestaciones de Mong Kok, Hong Kong en febrero de 2016.

En lo que se ha convertido en un refrán popular, es que esta nueva realidad de cámaras en nuestras manos en todo momento ha reducido el número de avistamientos de OVNI mientras hacía crecer de forma exponencial el número de casos de brutalidad policial.

"Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador" — Eduardo Galeano

Los acontecimientos de esta semana han convertido la emisión personal en directo en algo especialmente importante en Estados Unidos. Tres eventos clave, en tres días distintos, han reavivado la llama del movimiento #BlackLivesMatter. Todos ellos han sido posibles gracias a los smartphones y el vídeo en directo.

  • 5 de julio de 2016. El asesinato de Alton Sterling a manos de dos policías que ya lo tenían reducido, queda grabado en vídeo por un testigo desde su coche. Las cámaras corporales de los policías ”se cayeron”, según el informe policial, y sin la grabación del smartphone seguramente no habría pruebas concluyentes.
  • 6 de julio de 2016. En Minnesota, otro policía asesina a Philando Castile. Lo hace disparándole en su propio coche delante de su mujer —que grabó el incidente— y su hijo de cuatro años.
  • 7 de julio de 2016. Manifestaciones pacíficas contra la violencia policial hacia la comunidad negra en Estados Unidos en la ciudad de Dallas son interrumpidas cuando varios francotiradores abren fuego contra policías uniformados. Cinco de ellos mueren, y siete son heridos. Las emisiones en periscope del tiroteo durante la noche acumularon millones de espectadores.

Lo que nos lleva, inevitablemente a pensar, en cómo cambiarían las situaciones de nuestra historia de la que tenemos conocimiento oral o grabado exclusivamente por cadenas televisivas con intereses propios, o reguladas por el Estado.

Golpes de Estado, guerras civiles, acontecimientos privados, asesinatos, altercados, detenciones, manifestaciones, etc. Todo cambiará cuando todos emitamos nuestra realidad, y todo el mundo pueda verla.