Un fotógrafo puede dominar el encuadre, pero la diferencia sólo la podrá marcar cuando explote su imaginación, vaya más allá del guión establecido y decida asumir algunos riesgos. En ese momento es cuando podrá pasar de obtener imágenes al uso, por profesionales que sean, a conseguir fotografías que realmente consigan impactar y dejar huella. Esto, aplicado a la fotografía de bodas, es simple: las fotos a las que estamos acostumbrados no transmiten mucho más que un recuerdo de una buena escena, pero ya difícilmente contagian la misma ilusión y amor tras verlas tantas y tantas veces.

Ahí es donde entra la creatividad de los fotógrafos de bodas. En BoredPanda han recopilado algunos ejemplos espectaculares, centrándose no en el resultado final, sino en el esfuerzo y la imaginación que tuvo que echar el fotógrafo para conseguir resultados tan espectaculares. Seguro que algunos cobran demasiado poco para el desempeño que tienen.