Mientras los mexicanos juzgan **el discurso xenófobo de Donald Trump** sobre los migrantes ilegales en Estados Unidos, dentro del territorio nacional ocurren atropellos con los migrantes de Centroamérica e incluso con los migrantes mexicanos.

El crimen organizado ve en los migrantes materia prima y mano de obra para sus actividades.

El problema ha sido nominado incluso como [“una crisis humanitaria”,](http://hipertextual.com/2015/09/crisis-migratoria-mexico) sin embargo no es algo que tenga mucha resonancia en la discusión pública, excepto cuando sucede una tragedia como la del 2010 en [San Fernando, Tamaulipas,](https://es.wikipedia.org/wiki/Masacre_de_San_Fernando_de_2010) donde 72 migrantes fueron asesinados por el grupo criminal Los Zetas.

Mientras miles de centroamericanos cruzan por México en su éxodo hacia los Estados Unidos, huyendo de la pobreza y el crimen, dentro, más de 6 millones de mexicanos se desplazan anualmente en el país para trabajar por temporadas o huyen de la delincuencia que hay en sus lugares de origen. No obstante, en su travesía, **ambos tipos de migrantes están a merced del acoso tanto de las autoridades, del racismo y de la delincuencia organizada.**

##Racismo en las autoridades migratorias

Esta semana en un control migratorio en Querétaro fueron arrestados tres indígenas tzeltales que se dirigían de su natal Chiapas hacia Sonora a la recogida de calabaza. Eran tres hermanos, dos de los cuales no hablaban español. Tras supuestas torturas y cautiverio, fueron obligados a firmar un documento que los identificaba como guatemaltecos, pese a que los tres aseguraban ser mexicanos y tenían copias de sus documentos oficiales para probarlo.

Mauricio Romero Mendoza
Mauricio Romero Mendoza

Mientras eran amenazados con ser deportados a un país que no era el suyo, a un funcionario se le ocurrió hacer una llamada al registro civil de Chiapas para verificar los datos. Resultó que eran ciudadanos mexicanos y que las autoridades habían violado sus derechos constitucionales, además de haberlos discriminado por su aspecto y lengua, factores que fueron decisivos para que **las autoridades no pusieran en duda sus supuestos** e intentaran verificar sus identidades después de nueve días.

Dejando a un lado el racismo, las autoridades corruptas cometen atropellos contra los migrantes centroamericanos, donde según [la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA),](http://www.wola.org/sites/default/files/La%20otra%20frontera.pdf) **Uno de cada cinco migrantes fueron robados o extorsionados por las autoridades mexicanas.**

##El imperio del crimen

Los migrantes no sólo deben exponerse a situaciones que por sí solas son riesgosas como desafiar a la naturaleza, caminar cientos de kilómetros sin alimento y sin agua, o subirse a un tren en movimiento que podría costarles alguna extremidad, también deben transitar por territorios controlados por el crimen organizado que ve en los migrantes materia prima y mano de obra para sus actividades como el tráfico de personas, el narcomenudeo y la extorsión.

Se estima que **en México han desaparecido 120.000 migrantes centroamericanos,** entre los cuales las poblaciones más vulnerables son las mujeres, los niños y las niñas.

Los países que más población expulsan son Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador. El fenómeno se ha registrado desde los años sesenta, pero se intensificó en la década de los ochenta cuando la población quedó en medio de la lucha entre los gobiernos militares y las guerrillas.