Todos los fans de la serie de Juego de Tronos, y de los libros de los que esta se desprende, hemos estado al filo de nuestros lugares al ir conociendo los intrincados acontecimientos en ese universo creado por George R.R. Martin. Pero más allá de las múltiples tragedias; de las terribles muertes de los personajes más queridos (y odiados); y claro, de la fantasía que enmarca toda la lucha de los hombres por el poder; más allá se encuentra una historia real que inspiró Juego de Tronos: la Guerra da las Rosas (también conocida como Guerra de las Dos Rosas).

Para conocer esta guerra es necesario que nos ubiquemos en la Inglaterra del siglo XV; cuando dos casas pretendían el trono: la Casa de los York y la Casa de los Lancaster. Se le denomina Guerra de las Rosas (o de las Dos Rosas) precisamente por los emblemas de ambas casas.

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Así pues, estas dos Casas protagonizaron durante muchos años un conflicto profundo, intenso, lleno de ambición y tragedia por el trono de Inglaterra. Desde estos momentos ya nos empieza hacer guiños la historia y podemos reconocer en estas dos Casas y sus disputas a la presente en las novelas de George R.R. Martin y la serie de HBO.

Ambas familias se sentían con derecho al trono por su origen común en la Casa de Plantagenet, y como descendientes del rey Eduardo III. La muerte de este último puede señalarse como el inicio de este conflicto que por generaciones caldearía las armas y tendría trágicos desenlaces. Y es que su heredero directo Eduardo "El Principe Negro" murió un año antes que él; entonces, el trono pasó al primogénito de Eduardo "El Principe Negro", un pequeño de 10 años que pasó a ser Ricardo II.

El problema viene cuando los hermanos del, entonces difunto, Eduardo "El Principe Negro" se ven saltados de la línea de sucesión por el pequeño Ricardo II. Dos Casas en particular, sí: los Láncaster y los York. Ricardo II sería derrocado por su primo Enrique Bolingbroke y moriría en prisión. Enrique Bolingbroke se convertiría en Enrique IV (de la Casa Láncaster).

Al morir Enrique IV el 20 de marzo de 1413, subiría al trono el hijo de éste: Enrique V. Sin embargo, su reinado no duraría mucho y moriría dejando a su pequeño hijo con la Corona: Enrique VI. Desde ese entonces otra rama de la familia también habían declarado exigir sus derechos sobre la Corona, pues eran descendientes de Leonel de Amberes (el segundo hijo de Eduardo III).

versión de William Shakespeare de la división de los nobles en las facciones de York y Lancaster, desatando la Guerra de las Rosas en el siglo XV de Inglaterra.
versión de William Shakespeare de la división de los nobles en las facciones de York y Lancaster, desatando la Guerra de las Rosas en el siglo XV de Inglaterra.

El reinado de Enrique VI se vio ensombrecido por episodios que se relacionan con una enfermedad mental. Se dice que tras un grave episodio de su enfermedad, su Lord Protector Ricardo Plantagenet, Duque de York presidiría un Consejo de Regencia y pugnaría por ascender al trono, sin conseguirlo.

El matrimonio de Enrique VI con Margarita de Anjou está marcado por el carácter fuerte y ambicioso de esta última, incluso muchos autores la denominan como cruel. Este matrimonio fortalecería la relación de la Corona con Francia, pero Margarita se encargaría de ganarse la confianza del rey y alejaría a todo aquel que representara una amenaza. Esto fue lo que le pasó a Ricardo Plantagenet.

Los aliados de la reina y nobles que la apoyaron se vieron enfrentados por los propios de Ricardo, Duque de York. El primer encuentro armado de estos dos frentes se le conoce como: la Primera Batalla de San Albano. A esta batalla le seguirían más durante el periodo de 1455 y 1489, en la que no faltaría la tragedia, las traiciones, la búsqueda de aliados con un fin único: el poder.

Una cosa queda clara, la reina Margarita no iba a permitir que quitaran de la orden de sucesión a su hijo, el príncipe Eduardo; y por el otro lado, Ricardo estaba dispuesto a reclamar su derecho al trono y el de sus hijos pues aludía a la línea que lo emparentaba con el mencionado Eduardo III. En el Acta de Acuerdo que fue firmada en 1460 se reconocía el derecho de los York, con lo que declaraba a Eduardo IV, hijo de Ricardo, como sucesor de Enrique VI, y desheredando así al príncipe Eduardo de seis años. Ricardo murió en la batalla de Wakefield, también en 1960.

Se estima que en la batalla de Towton murieron alrededor de 20 mil personas

Una batalla en especial llama la atención: la batalla de Towton, considerada como la guerra más grande y sangrienta de todo el conflicto de la Guerra de las Rosas. Se sabe que se enfrentaron entre 40 mil a 80 mil personas y murieron alrededor de unas 20 mil. En esta batalla fueron vencidos los aliados de la reina Margarita.

También se señala que Eduardo IV cometió un error político que le sería cobrado más tarde: no cumplir su matrimonio arreglado con una princesa francesa y con lo que perdió a su más grande aliado, Warwick, mismo que se alió con los Láncaster y con lo que vendrían muchos más episodios de guerra, confabulaciones y traiciones familiares. Ya podemos ver cómo este hecho nos recuerda abiertamente a lo que sabemos de Juego de Tronos.

Tras un periodo de relativa paz por el resto del reinado de Eduardo IV, las batallas, la sangre y la tragedia volverían al morir éste en 1483 pues, los hijos de Eduardo IV fueron declarados ilegítimos por su tío Ricardo III. Esta historia resulta más que perturbadora hasta nuestros días pues el destino de estos niños es incierto ya que fueron confinados a la Torre de Londres a la muerte de su padre y en realidad no se sabe más al respecto, hecho que dejó a la imaginación popular su final. Se les conoce como los Príncipes de la Torre.

El que podría llamarse último capítulo de la Guerra de las Rosas se desprende al entrar en escena Enrique Tudor y reclamar su legítimo derecho al trono. En la batalla de Bosworth, el 22 de agosto de 1485, derrotó a Ricardo III y se convirtió en el rey Enrique VII de Inglaterra. Para fortalecer su reinado se casó con Isabel de York, la mejor reclamante al trono de la Casa de York. Este matrimonio uniría, por fin, las Casas e incluso emblemáticamente pues las Dos Rosas se unirían en una conocida como: Rosa Tudor.

Así pues, como podemos ver, casi cada personaje en esta intrincada historia está presente en la saga de A Song of Ice and Fire. Esto nos lleva a pensar a si el final de la historia real nos da pista de lo que nos espera con el final de la serie televisiva, así como en las novelas.

Acá un par de videos donde nos explica esta historia de poder entre dos Casas y otros hechos históricos que sirvieron de inspiración para Juego de Tronos.