La creación de un coche es un trabajo muy laborioso en el que muchos departamentos intervienen de forma simultánea y durante bastantes años. Tras las primeras reuniones de directivos y ejecutivos en las que se define y se aprueba la creación de un nuevo vehículo que cubra las necesidades detectadas por el fabricante, empieza una de las partes más creativas del proceso: diseñar un coche. ¿Cuáles serán las tendencias en el momento del lanzamiento del nuevo coche? ¿Qué necesitará el cliente? Hay muchas preguntas que comienzan el día 1 de diseño del coche.

Cada nuevo coche pasará un proceso que durará unos 1.400 días y que dejará en el camino unos 1.000 esbozos, 5.000 kilos de arcilla y unos 1.000 litros de pintura para poder obtener el coche que te gustaría comprar. 8 fases son las que necesitan casi todos los fabricantes en diseñar un nuevo coche:

  • Briefing. Lo más importante es redactar las líneas maestras que debe reunir el nuevo modelo. Es la hoja de ruta que definirá el ADN del coche, por lo que todo el proceso se ajustará a estas indicaciones. Un error en esta fase es muy costoso de solucionar si ha pasado mucho tiempo. Es muy importante tener claro el concepto, las necesidades y lo que quiere transmitir la marca con este coche.

  • Esbozos. Para diseñar un coche se comienzan a realizar esbozos con lo que le gustaría hacer al equipo. Este trabajo será constante durante los 4 años que dura el diseño de un coche y tras unos 1.000 esbozos se acaba consiguiendo hacer casi una foto del nuevo coche.

  • Generación del CAD. Tras los esbozos ya es obligatorio recrear en 3D el coche para ver los volúmenes y proceder a realizar los cambios necesarios para que guarde las proporciones deseadas, el impacto estético o los reflejos de la luz. Este documento no sirve sólo para el diseño del nuevo coche, también se utiliza para hacerle un seguimiento técnico.

  • Modelo de clay. Es un modelo de arcilla de tamaño real que pesa cuatro toneladas, el doble que un coche convencional. Sirve para recrear físicamente el diseño exterior, y se le va dando forma a medida que se introducen los cambios. En este proceso también hay un trabajo artesano, el del moldeador que va puliendo el modelo a mano.

  • Frozen model. Es el diseño exterior definitivo aprobado por la compañía. Tiene una apariencia completamente real, a pesar de ser todavía un modelo de clay. A lo largo de todo el proceso pueden llegar a utilizarse hasta 5.000 kilogramos de arcilla.

  • Creación de colores. La paleta de colores de un nuevo coche se idea a dos años vista y recoge tendencias de otras áreas como la moda o la arquitectura.

  • Asientos. Lo primero que hará un probador (periodista o futuro comprador) es sentarse en el interior. Los asientos siempre son una parte fundamental de un nuevo coche para lo cual se realizan muchos ensayos hasta dar con el asiento que reúna los atributos en materia de confort, deportividad y estética que se marque en el briefing.

  • Diseño interior. Desde hace unos años el diseño de interiores está comandado por una pantalla cada vez más grande hasta el punto que ya es el elemento que condiciona las respuestas a preguntas cómo dónde guardar el smartphone, las gafas o incluso una botella de agua.

Tras cuatro años, 1.400 días de trabajo, se descubre el modelo final al público que actuará como juez y determinará si el trabajo realizado convence o no. Solo las ventas y la opinión de los profesionales determinarán si el coche satisface las necesidades planteadas en el briefing inicial o no.