Todos los fabricantes de vehículos son tremendamente cuidadosos con lo que muestran de los coches que están en proceso de creación, el más mínimo error puede llevar al *traste* la presentación del coche así como las expectativas de los clientes y expertos en motor. Para poder hacer los anuncios de televisión de coches que todavía no han salido a producción muchas veces se usan modelos previos que pueden no corresponderse fielmente con el modelo final. ¿Cómo evitar esto?

Con un vehículo comodín que permita, gracias a los avances en materia de postproducción, rodar el anuncio con un coche que no es un coche sino un chasis configurable en altura y anchura para que el movimiento sea realista. Tan solo es necesario elegir las dimensiones y ponerle unas llantas adecuadas para poder rodar los anuncios de televisión de coches sin tener el coche.

Este «coche» tiene nombre propio: Blackbird.

El motor que emplea este vehículos es totalmente eléctrico lo que permite configurar a este *coche* para simular el comportamiento de casi cualquier propulsor así como la tracción. Se pueden rodar anuncios de coches muy potentes con motores con una cantidad ingente de caballos o automóviles todoterreno con propulsores económicos.

La próxima vez que veas uno de los anuncios de televisión de un coche que acaba de salir al mercado es probable que lo que veas se haya generado por ordenador para que sea más fiel al coche que podrás comprar en el concesionario.

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