Ha pasado casi un año desde que Netflix estrenara la primera temporada de Grace & Frankie, una serie co-creada por Marta Kauffman, la misma mente responsable por una de las comedias más populares de los últimos tiempos: Friends. Sin embargo, ambas historias tienen poco en común más allá de contener mucho humor sano y momentos cautivadores.

Grace & Frankie es una serie inusual, sus protagonistas son personas intentando aprender a vivir de nuevo, justo al final de la vida. Si la primera temporada fue cautivadora, la segunda es absolutamente adorable.

Nunca es demasiado tarde

grace & frankie
Foto: Melissa Moseley/Netflix

Más de una vez me encontré con lagrimas acechando en mis ojos, y usualmente no de tristeza sino de emoción. Esa sensación tan bonita que pasa cuando algo te llega directamente a la fibra más básica que tienes como ser humano, eso con lo que todos nos sentimos identificados, eso que todos pasamos la vida buscando y que muchos nunca consiguen: compañía.

Esta serie va de relaciones humanas, como el resto de la televisión, y como la vida, todo va de relaciones humanas. Donde Grace & Frankie brilla es en como nos cuenta que la búsqueda de alguien que te aprecie, que te ame incondicionalmente, o que siquiera reconozca que existes, nunca termina.

El mensaje queda perfectamente claro: nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo. Si Sol y Robert pueden hacerlo, Grace y Frankie también. No es fácil cuando eres joven, no es fácil cuando eres viejo, nunca es fácil, pero a cierta edad ¿Cuál es la alternativa?

Cuando miras hacia atrás y ves lo que has hecho con tu vida ¿qué tan satisfecho te sientes?, ¿qué tanto miedo le tienes a la muerte? La respuesta probablemente tenga que ver quienes están a tu lado, o quienes no. Cuando has vivido mucho tiempo, y sientes que tu vida ni siquiera ha empezado, solo tienes dos opciones: rendirte y esperar la muerte, o salir y buscar algo que te haga sentir vivo.

Una positividad abrumadora

Foto: Karen Ballard/Netflix
Foto: Karen Ballard/Netflix

Justamente eso es lo que intentan hacer los protagonistas de esta historia, no rendirse porque se encuentran en lo que todo el mundo llama "el final de la vida", o porque el calendario juega en su contra. Se trata de darse a sí mismos nuevas oportunidades, de vivir no como si fuese el final sino el comienzo de algo.

No importa que tan viejo esté el perro, puede aprender nuevos trucos. Nunca me ha gustado esa idea de que la gente no puede cambiar. Tampoco me gusta el refrán de que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Me gusta pensar que siempre podemos ser mejores, que siempre podemos aprovechar una nueva oportunidad, que el tiempo vivido no tiene nada que ver con lo que sabemos, sino con las cosas que hemos hecho para aprovechar ese tiempo.

Por eso me gusta Grace & Frankie, porque es una historia sobre segundas, terceras, cuartas, y vigésimo terceras oportunidades. Sobre amistad, sobre lo que significa ser familia más allá de un lazo sanguíneo, sobre el amor y como se puede pasar toda una vida sin saber amar, sobre como quien menos te lo esperas puede enseñarte algo, sobre como la vida solo termina cuando no tenemos nada por lo que vivir. Es una serie que te levanta el ánimo, que te hace sonreír y llorar, y que en el proceso te enseña algo. Trasciende esa muralla de ser solo entretenimiento y te hace pensar. Es el tipo de televisión que más me gusta.

Foto: Melissa Moseley/Netflix
Foto: Melissa Moseley/Netflix

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