De pronto, Johann Esaias Silberschlag se sintió sobrecogido por la imagen. A los pies del brumoso monte Brocken, uno de los picos más bajo de los montes Harz, en Alemania, se encontraban diminutos bosques, caminos y pequeñas casas esparcidas de manera irregular. Pero no era este paisaje lo que le había sorprendido tanto. Una enorme figura humana, gigantesca, hacía sombra a grandes extensiones de terreno allá abajo. Para completar la estampa, una increíble aura irisada rodeaba la silueta. Era su propia sombra, proyectada como la de un potente gigante sobre la tierra, la que se recortaba contra el arcoiris. El fenómeno le inspiró tanto que en los meses venideros estudió y describió lo que hoy se conoce como espectro de Brocken.

¿En qué consiste el espectro de Brocken?

Este fenómeno, conocido en alemán como Brockengespenst o espectro de montaña se muestra en presencia de niebla o bruma, durante un día soleado cuando el sol brilla desde detrás de la persona que lo observa. La luz incidente proyecta la sombra de la persona (u objeto) hacia delante a través de la niebla. Debido a la perspectiva, la figura suele adquirir una forma puntiaguda o triangular. Pero no solo eso. El secreto del espectro de Brocken es, en realidad, su efecto óptico. Y es que, como podréis comprobar, la imagen tan magnificada, como la que probablemente vio el propio Silberchlag en el siglo XVIII, es falsa. Porque resulta de la proyección de la sombra sobre la pantalla de nubes en frente. Pero por la ilusión nos hace pensar que la sombra está a la misma distancia que el fondo de la imagen (como podría ser el terreno de la ladera de la montaña). Por supuesto, esto no ocurre siempre, ya que un punto de referencia puede estropear el efecto. Pero es bastante sencillo percibir el espectro de Brocken como algo poco natural debido a la perspectiva alta y libre de otros objetos cercanos.

Para darle un toque aún más romántico, el movimiento fluido y permanente de las nubes suele ayudar a crear una ilusión aún más potente, provocando movimientos repentinos, como si la sombra fantasmagórica se moviese o cambiase la profundidad a la que se encuentra, como si de la pantalla de un proyector se tratase. Además, el aura irisada, conocida como "gloria", le confiere a la imagen el toque final. Estos anillos no son otra cosa que un "arco iris" en miniatura, provocado por la difracción ocurrida gracias a las gotas de agua que flotan en el ambiente. Por tanto, depende exclusivamente del punto de vista de la persona. Ya os contamos cómo se forman algunos arcoiris "especiales". Pues el espectro de Brocken se podría considerar uno más de ellos, lo que quiere decir que solo se da bajo ciertas condiciones específicas relacionadas con el sol, la bruma y las gotas de agua que flotan en el aire.

Las leyendas y más allá

El espectro de Brocken ha sido reflejado en innumerables ocasiones. Pero se asocia, especialmente a los montes Harz. Y eso que se puede dar en cualquier parte del mundo. ¿Por qué esta relación tan íntima? Gracias a Silberchlag, un notable teólogo del siglo XVIII, su aspecto mágico ha propiciado y alimentado las ya de por sí prolíficas leyendas del monte Brocken. De esta zona proviene la mitificada idea de la "noche de Walpurgis" (gracias a Goethe). Desde Lewiss Carroll hasta Charles Dickens, pasando por Thomas Pynchon y otras decenas de autores han reflejado este maravilloso fenómeno en sus obras o memorias.

Desde Lewiss Carroll hasta Charles Dickens, pasando por Thomas Pynchon, decenas de autores han hablado del espectro de BrockenAlgunos ha alimentado nuevas leyendas, como el propio Goethe, mientras que otros han visto reflejados algunos de sus pensamientos en la imagen efímera del espectro de Brocken. Pero las leyendas más antiguas y fantásticas se mezclan con las más modernas. Fue en esta montaña donde se instaló la primera torre de televisión del mundo, la cual retransmitió los primeros Juegos Olímpicos: los de Berlín de 1936. Otro aspecto fundamental del monte Brocken y los Harz se ha quedado grabado a fuego en la memoria de su historia.

espectro de Brocken

Y es que esta cordillera, partida de norte a sur, suponía la división del de Alemania en dos bloques. Y así fue hasta la caída del muro de Berlín, en 1989. Hasta ese momento, el monte Brocken fue acorazado y utilizado como punto de espionaje y control político. A día de hoy ya no queda más que la huella de su pasado político. Sin embargo, el ambiente misterioso e inquietante de montaña mágica sigue invadiendo a sus visitantes. Visitar el monte Brocken (y ver el espectro de Brocken con nuestros propios ojos) sigue siendo una experiencia casi espiritual. Una gota más en un mar de leyendas.