Los primeros anuncios oficiales con planes del proyecto se esperaban para este otoño, pero se han adelantado. No está demasiado claro el protocolo que se llevará a cabo, los programas a poner en práctica y cómo de desarrollará todo, pero ya tenemos una fecha. En 2018, a más tardar, SpaceX llegará a Marte. Es decir, en año y medio. Y lo han anunciado con un tuit en su cuenta oficial, como único avance de la buena nueva:

Ante la imposibilidad, por el momento, de enviar seres humanos al Planeta Rojo, pese a que este sea el objetivo último de Ellon Musk, los primeros movimientos estarán enfocados a mandar un número indeterminado de una versión mejorada de las Dragon y volando con un nuevo Falcon 9, el Falcon Heavy SpaceX. Tendrá ocho motores SuperDragon, lo que le permitirá a la cápsula un aterrizaje de propulsión controlada. Algo que la NASA no ha conseguido aún por las peculiaridades de la atmósfera de Marte. Las primeras cápsulas estudiarán cómo aterrizar cargas pesadas en el planeta, así como la resistencia y los efectos del planeta rojo en sus vehículos.

Marte ha sido siempre un objetivo para SpaceX. Desde 2010 trabajan codo con codo con la NASA para acelerar el proceso de conquista del planeta vecino. Los beneficios que tendrá este paso para la ciencia y la tecnología serán incalculables, tanto como la fama que SpaceX se granjearía siendo la primera empresa privada en poner un pie en Marte.

Sin embargo, algunos son escépticos. El astro físico Neil deGrasse Tyson no tiene claro que ese proyecto pase en un futuro próximo, considerándolo demasiado ambicioso, pero el simple hecho de que alguien ya lo esté pensando, proyectando e invirtiendo en ello es vital para que ocurra.