Desde que el primer robot de Boston Dynamics conquistase nuestras pantallas, las cosas han cambiado mucho en la tecnología de estos sistemas autónomos, pero en el fondo, el aspecto de estos dispositivos sigue siendo igual de desconcertante, incluso para aquellos que los ven con otros ojos. ¿Qué pasa entonces cuando enfrentas a un robot con forma de perro con un perro de verdad?

Para el animal, el robot sigue siendo igual de desconcertante que un humano, pero eso sí, divertido de ver es un rato y, aunque no pasa de más allá de una anécdota, siempre es interesante ver cómo se comporta un perrete con su homónimo hecho a base de metal, chips e inteligencia artificial, pero diseño terrible.

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